La señal de un coche

La señal de un coche

Señal de un coche

Una de las reclamaciones más habituales que recibimos en Consumoteca sobre motor, tiene que ver con la devolución de la señal de un coche si el usuario se quiere echar para atrás. Aquí te contamos lo más relevante sobre la señal.

La señal de un coche es una cantidad de dinero que adelantas al concesionario para manifestar tu interés en seguir adelante con el encargo del vehículo. En ninguna parte se dice o se obliga a desembolsar una señal para un coche y tampoco su importe así que lo primero que has de saber es que es una cantidad negociable.

Pero el principal problema con la señal es que, llevados por la ilusión del momento en el concesionario, entregamos el dinero sin ni siquiera entender a qué nos obligamos y a qué se obliga el concesionario respecto a la misma. Pero antes veamos los tipos de señal, o arras, que contempla el Derecho.

Clases de arras en Derecho

Las arras o señal, pueden ser en Derecho de tres clases, con diferentes efectos cada una de ellas, por lo que se recomienda siempre indicar en la hoja de encargo del coche, aunque sea a mano, el tipo de arras por el que se opte en un contrato y el detalle de sus efectos, para que no haya lugar a dudas.

Los tres tipos de arras que existen en nuestro ordenamiento son: las arras confirmatorias, las arras penales y las arras penitenciales.

Arras confirmatorias

Son las destinadas a reforzar la existencia del contrato, constituyendo una señal o prueba de su celebración, o bien representado un principio de ejecución del contrato. En este caso, se entrega una cantidad, como parte del precio, de forma anticipada, y se dejan otras obligaciones tales como el pago del resto de precio, o la entrega del vehículo para más adelante.

Como es una confirmación del contrato, cualquiera de las partes puede exigir su cumplimiento a la otra en caso de que decida no seguir adelante con la compra o con la venta. Es decir que, si el comprador se echara atrás, el vendedor podría solicitar judicialmente que le obligara a comprar, y viceversa. Por ello, este tipo de señal sólo interesa cuando el vendedor y el comprador estén absolutamente decididos a cumplir con sus obligaciones.

Arras penales

Su finalidad es la de establecer una garantía de que el contrato se cumplirá, sí o sí. Es decir, no permiten que las partes puedan apartarse libremente del contrato, por lo que las partes pactan por anticipado y dentro del mismo la posible indemnización aplicable para un eventual supuesto de incumplimiento contractual. Las arras penales tienen los mismos efectos que las arras confirmatorias, con una indemnización añadida que se fija en el contrato, en caso de que se incumpla ese mismo contrato. Constituye un resarcimiento anticipado para el caso de incumplimiento, y siempre con la posibilidad añadida de reclamar que la obligación pactada sea estrictamente cumplida.

Arras penitenciales

Su finalidad es ser un medio lícito para las partes de poder desistir (romper el contrato sin obligación de cumplirlo), mediante la pérdida de la cantidad doblada o devolviendo doblada la cantidad recibida:

  • Si es el comprador el que incumple su compromiso de adquirir el bien, perderá la cantidad aportada en concepto de arras o señal.
  • Si es el vendedor el que incumple su compromiso de transmitir el bien, devolverá al comprador el importe de las arras por duplicado.

Lo que diferencia a las arras penitenciales de las modalidades anteriores, es que las partes no podrán exigir el cumplimiento del contrato, porque se permite desistir del mismo, eso sí, compensando a la otra parte. Las arras penitenciales son las que menos problemas pueden causar a las partes, ya que a pesar de que las anteriores modalidades permiten a las partes desistir del contrato, hay que pensar si compensa iniciar un procedimiento judicial para exigir el cumplimiento del contrato. Con esta modalidad de arras “light”, el que incumple sabe a lo que se atiene, pero no recae sobre sus hombros una responsabilidad mayor.

Para que las cantidades entregadas a cuenta tengan este carácter, de arras penitenciales, se exige que se pacte expresamente en el contrato, de forma clara e inequívoca, mencionando el artículo 1.454 del Código Civil, que es el que regula esta modalidad. Ojo, porque si no se recoge expresamente por escrito, se entenderá que estamos ante unas arras confirmatorias, con las diferentes consecuencias que tienen.

El artículo 1.454 del Código Civil dice así:

Si hubiesen mediado arras o señal en el contrato de compra y venta, podrá rescindirse el contrato allanándose el comprador a perderlas, o el vendedor a devolverlas duplicadas.

Cómo blindar la señal

Por tanto, cuando vayas a entregar una señal a cuenta del encargo de un vehículo, ten en cuenta que el concesionario, a priori, y salvo que se retrase mucho en la entrega del vehículo o no se ponga una fecha incumplida la cual, el contrato se resuelve, no tiene por qué devolverte tu dinero si te echas para atrás. Y que además podría obligarte en tribunales a cumplir con tu obligación.

En la práctica, todo es negociable antes de firmar. Nuestro consejo es dejar por escrito un compromiso en la fecha de entrega del coche por parte del concesionario, incumplido el cual, el consumidor queda liberado de continuar con el encargo del coche a ese concesionario, con devolución de la señal aportada.

También se debería incluir alguna condición, no producida la cual, se libera al consumidor de continuar el contrato y se le devuelve el dinero adelantado. Estamos pensando en el supuesto, bastante habitual, de que al consumidor se le niega una financiación del coche habiendo adelantado pago y señal a cuenta del coche. En este caso, si se ha recogido por escrito, al no haber financiación, el consumidor se libera de continuar el encargo y puede exigir la devolución de la señal.

Sara se echó para atrás con su Citroën Cactus

Sara nos cuenta en Consumoteca que dejó una señal al concesionario para la compra de un Citroën Cactus. Pero, una vez hecho el encargo, varios problemas personales le impidieron seguir adelante con la compra. Ahora se quiere echar para atrás y se pregunta si el concesionario está obligado a devolverle la señal.

¿La señal es legalmente como unas arras y me comprometen? ¿Qué dice la ley? Si no dice nada ¿nos tenemos que atener a lo que diga la hoja de encargo del coche? –pregunta Sara.

En este caso, salvo que el concesionario se demore en la entrega exageradamente, Sara perderá su señal y aquí te explicamos por qué. Efectivamente, el adelanto, reserva, anticipo o señal que dejas en un concesionario cuando estás interesada/o en un modelo concreto es lo que se conoce legalmente como “arras o señal”.

Citroën Cactus
Citroën Cactus

Qué dice el Código Civil

El artículo 1.454 del Código Civil dice así: “Si hubiesen mediado arras o señal en el contrato de compra y venta, podrá rescindirse el contrato allanándose el comprador a perderlas, o el vendedor a devolverlas duplicadas“.

Allanarse a perder unas arras quiere decir, que aceptas perder ese dinero si te echas para atrás como comprador. Por tanto, cuando entregas una cantidad al concesionario, a cuenta del precio final, te estás obligando a comprar o perder la señal si te echas atrás. Pero este riesgo se puede moderar, y esto puede tener diferentes consecuencias, dependiendo de cómo se redacte el pacto de arras.

Lo primero, ten en cuenta que no hay una cantidad mínima o máxima fijada por ley para “señalar” una cantidad a modo de anticipo a cuenta, sino que siempre se tratará de un acuerdo libre entre las partes. Por tanto, nuestro consejo es que dejes la señal mínima, minimísima, que puedas negociar con el concesionario (50 euros siempre mejor que 500 euros).

Lo segundo, ya que todo se puede negociar, es que compartas y firmes con el concesionario los supuestos en los que se devolverá la señal, para que también quede comprometido. No tengas miedo a escribir, de tu puño y letra lo que creas conveniente en el propio documento legal que te extienda el concesionario para la firma. Por ejemplo, si el coche que encargas se tiene que fabricar o pedir a una fábrica lejana, es posible que se demore mucho más en llegar a tus manos de lo indicado por el concesionario, y es posible, por tanto, que tú te quieras echar para atrás porque has encontrado otro concesionario que sí dispone de unidades o ahora te gusta otro modelo o marca.

Otra oportunidad para aclarar la devolución de las arras es que la compra del coche esté supeditada a la obtención por una entidad financiera de un préstamo al consumo. Si finalmente no te lo concedieran, no deberías encima perder la señal adelantada al concesionario.

En todos estos casos, te recomiendo firmar, incluso de forma manuscrita junto a la cláusula del contrato que hable de la señal, un “Se devuelve señal en caso de que…” (más la condición/es particular/es que quieras imponer el concesionario: fecha de entrega, accesorios solicitados, variación en el precio ajena o no al concesionario, etc.) y se duplicará, con arreglo al artículo 1.454 del Código Civil, si el concesionario… (+ por, ejemplo, se retrasa más de un mes en la entrega del coche).

El concesionario se demora en entregar a Luis su Renault Talismán

Luis dio una señal en concepto de adelanto para la compra de un Renault Talismán y el concesionario se comprometió a su entrega en una fecha determinada en la hoja de encargo. Ante la tardanza en recibir su coche, Luis nos pregunta si puede pedir la devolución de su señal y qué pasa si el concesionario no le devuelve la señal. ¿Puede denunciar a la Policía? Se siente estafado.

Renault Talismán
Renault Talismán

 

Empecemos por lo último: denunciar a la Policía en este caso no procede. La no devolución de la señal (o del doble de la señal como dice el Código Civil) no es un delito, así que la Policía no tiene nada que decir. Aquí estamos hablando de un incumplimiento contractual (vía Civil, que no vía Penal).

Lo primero que Luis tiene que hacer una vez se incumpla la fecha indicada de entrega del vehículo, es dejar constancia de la tardanza en la entrega, por escrito, mediante la hoja de reclamaciones (en el último capítulo de esta guía te explico los mecanismos para reclamar), o requerimiento fehaciente (por ejemplo, un Burofax de Correos dirigido al concesionario).

La ley no dice nada especial sobre la señal cuando hay un retraso y se ha pactado una fecha de entrega. Dependerá del tipo de señal que se haya incluido en la hoja de encargo. Por eso, te decía más arriba que siempre es bueno especificar el tipo de arras que se firman con su apellido: confirmatorias, penales o penitenciales.

Ante un retraso en la entrega sobre la fecha pactada, en todo caso, se puede optar por lo que dice el Código civil en su artículo 1.124:

“La facultad de resolver las obligaciones se entiende implícita en las recíprocas, para el caso de que uno de los obligados no cumpliere lo que le incumbe.

El perjudicado podrá escoger entre exigir el cumplimiento o la resolución de la obligación, con el resarcimiento de daños y abono de intereses en ambos casos. También podrá pedir la resolución, aun después de haber optado por el cumplimiento, cuando éste resultare imposible.”

En este caso, Luis deberá exigir el pago del duplo de la señal, no quedándole más alternativa que los Tribunales de Justicia si no hay voluntad de pago por parte del concesionario vendedor.

¡Jo, qué coche!

El caso de Sara y el de Luis son casos reales publicados en mi libro ¡Jo, qué coche!, que contiene otros 51 casos habituales relacionados con la compra de un coche nuevo o de segunda mano.

JQC-Portada
Portada de ¡Jo, qué coche!

 

Aquí puedes ver el “cómo se hizo” y qué contiene. Mi libro tiene 225 páginas, se ofrece en versión tapas blandas por menos de 10 euros y en versión Kindle por menos de 5 euros. Y lo mejor, ¡Jo, qué coche! contiene además, 53 casos prácticos reales de problemas con coches y cómo se resolvieron en los tribunales de justicia o mediante arbitraje de consumo, organizados en los anteriores bloques prácticos, además de todos los mecanismos a tu disposición cuando quieres reclamar por un problema con tu coche.

Compra tu ejemplar de tapa blanda (225 pags.) en Amazon.es

Comprar ya (pastas blandas)

Comprar versión Kindle

Juan del Real Martín

Soy economista y experto en derecho del consumo y comercio electrónico. He vivido en muchos lugares y me gusta leer y montar en moto.Después de trabajar durante ocho años en la asociación de consumidores más grande de España, decidí crear y financiar Consumoteca.com de mi bolsillo en 2009 para ayudar a las personas a no ser engañadas por las empresas.Consumoteca, con 4.200 contenidos prácticos, tiene una vocación de servicio gratuito para toda la comunidad. Quiero contribuir con mis conocimientos en derecho del consumo, así como en Internet y comercio electrónico a una sociedad más informada.Lo que me gusta de mi proyecto es que está vivo y crece cada día. Todos tenemos una responsabilidad como consumidores. La mía está aquí, en Consumoteca.com.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Cerrar Menú

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración. Más Info

The cookie settings on this website are set to "allow cookies" to give you the best browsing experience possible. If you continue to use this website without changing your cookie settings or you click "Accept" below then you are consenting to this.

Close