Anuncio

Ley contra el desperdicio alimentario

La Ley contra el desperdicio alimentario persigue la reducción de las pérdidas y desperdicio por todos los agentes de la cadena alimentaria

Consumoteca

Consumoteca es una iniciativa de Juan del Real Martín para hacer tu vida como consumidor o usuario más fácil y ayudarte a elegir bien. En nuestros 4 600 contenidos y 11 700 comentarios a pie de post, te ofrecemos consejos y experiencias de otros consumidores para que no te pase a ti lo mismo, muy poca publicidad, la suficiente para mantener viva esta Comunidad de consumidores y un lenguaje de la calle, sin enredos ni terminología de expertos profesionales.

Ya tenemos aquí una iniciativa que todos los consumidores esperábamos para concienciarnos sobre la necesidad de gestionar bien los alimentos que almacenamos y compramos para su consumo. O los que consumimos en la hostelería y restauración. Nos va en ello reducir el desperdicio alimentario.

Se acaba de publicar en el BOE la Ley contra el desperdicio alimentario. Es un texto muy extenso que sienta en sus 23 artículos las bases para este esfuerzo colectivo para reducir el despilfarro que significa «tirar las sobras» a la basura dentro de una «economía circular«.

Anuncio

En este post te detallo lo más relevante sobre esta iniciativa tan bienvenida por los consumidores.

Objeto de la Ley

El principal objeto de esta Ley (artículo 1) es

la prevención y reducción de las pérdidas y el desperdicio de alimentos por parte de todos los agentes de la cadena alimentaria, estableciendo una jerarquía de prioridades de solución y dando respuesta al objetivo sobre el sistema alimentario de producción y consumo responsables de la Agenda 2030.

En cuanto a los objetivos cuantitativos, se pretende reducir los residuos alimentarios en toda la cadena productiva:

  • producción primaria, transformación y fabricación;
  • venta minorista y otros tipos de distribución de alimentos;
  • restaurantes y servicios de comidas
  • en los hogares.

En concreto se pretende lograr una reducción del 50 % de los residuos alimentarios per cápita en la venta minorista y por nuestra parte como consumidores. Y de un 20 % en las cadenas de producción y suministro para 2030, respecto a 2020.

Definiciones de interés

La nueva Ley define dos aspectos interesantes:

  • Desperdicio alimentario: es la «parte de los alimentos destinada a ser ingerida por el ser humano y que termina desechada como residuo».
  • Pérdidas de alimentos: los «productos agrarios y alimentarios que por cualquier circunstancia quedan en la propia explotación, ya sea reincorporados al suelo o utilizados para realizar compost in situ y cuyo destino final hubiera sido la alimentación humana».

Ventajas para el consumidor de a pie

Para el consumidor, lo más relevante de la Ley 1/2025, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario son varias medidas concretas que afectan directamente sus hábitos de compra, consumo y participación en un modelo alimentario más sostenible. Aquí te resumo lo esencial:

Para el consumidor, lo más relevante de la Ley 1/2025, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario son varias medidas concretas que afectan directamente sus hábitos de compra, consumo y participación en un modelo alimentario más sostenible.

En concreto:

Promoción del consumo responsable

Se fomentan campañas educativas para que el consumidor aprenda a planificar mejor la compra, conservar correctamente los alimentos y reaprovechar las sobras. Se impulsará el consumo de productos de temporada, locales y sostenibles, más respetuosos con el medio ambiente.

Mejora en el etiquetado de los alimentos

A partir de ahora se exige a los operadores un etiquetado claro y visible sobre las fechas de:

  • Caducidad (peligro para la salud si se supera);
  • Consumo preferente (el producto puede consumirse tras esa fecha sin riesgo, aunque haya perdido alguna propiedad).

El objetivo es que no desechemos ni tiremos a la basura alimentos aún seguros por llevarnos al error de malinterpretar las fechas de caducidad o de consumo preferente de los alimentos en nuestra nevera o en la despensa.

Venta de productos próximos a la fecha de consumo preferente e imperfectos

Otra mejora es que los comercios podrán ofrecer productos cercanos a esa fecha a precios reducidos, claramente diferenciados y etiquetados, fomentando así su aprovechamiento. Esto permitirá al consumidor ahorrar y, al mismo tiempo, reducir el desperdicio.

Anuncio

En los supers y pequeñas tiendas de barrio detallistas se podrá disponer de líneas de venta con productos “feos”, “imperfectos” o “poco estéticos” siempre que se cumplan las normas de seguridad alimentaria.

Además, se promoverá el consumo de los productos de temporada, de los de proximidad, de los ecológicos y los ambientalmente sostenibles. Y se expondrá en lugar visible  información a los consumidores sobre la seguridad y beneficios del consumo de productos con imperfecciones o imperfectos.

Incentivos al reaprovechamiento en la hostelería

Se fomenta que los restaurantes ofrezcan envases para llevarse la comida no consumida (los conocidos «tuppers» o “doggy bags”), sin coste adicional. Se facilita así que el consumidor participe activamente en la lucha contra el desperdicio también fuera de casa.

En concreto, las empresas de hostelería y proveedores de servicios alimentarios están obligados a facilitarnos a los consumidores llevarnos las sobras sin coste adicional. Además deberán informar de esta posibilidad de forma clara y visible en el propio establecimiento, preferentemente en la carta o el menú. La única excepción a esta obligación son los formatos bufé libre o similares, donde la disponibilidad de comida no está limitada.

La Ley obliga a emplear envases aptos para el uso alimentario, reutilizables, o fácilmente reciclables. Se recomienda que no se trate de envases alimentarios de plástico de un solo uso (existe obligación de su cobro).

Fomento de la donación de alimentos

También se aprovecha para fomentar la donación y redistribución de alimentos próximos a su fecha de consumo prefente. Eso sí, siempre garantizando la seguridad alimentaria y la trazabilidad de cara a un consumo seguro por parte de sus destinatarios. Para garantizar la trazabilidad deberán disponer de un sistema de registro de entradas y salidas de los alimentos recibidos y entregados.

De estas donaciones se encargarán las entidades sin ánimo de lucro dedicadas al banco de alimentos, las cuales podrán «recibir los medios y los recursos públicos necesarios para costear la logística que se precise, incluyendo el transporte, la transformación y el almacenamiento, para que los alimentos no comercializados puedan ser aprovechados a través de la donación».

Adicionalmente, deberán mantener unas correctas prácticas de higiene en la conservación y la manipulación de los alimentos bajo su control. Esto incluye las instalaciones y equipos adecuados para garantizar su calidad y seguridad alimentaria, incluyendo dispositivos para mantener la cadena de frío, en los casos en los que resulte preciso.

Educación y concienciación

La ley prevé actuaciones desde la escuela para que los niños y jóvenes crezcan en una cultura alimentaria responsable.

También habrá campañas informativas públicas sobre cómo reducir el desperdicio en el hogar, que es el principal foco de esta Ley. De hecho, se calcula que el 40% del desperdicio alimentario se produce en los hogares españoles. El resto en hostelería, residencias y comedores colectivos, empresas de todo tipo, etc.

Infografía de la Ley contra el desperdicio alimentario

A continuación te resumimos en una infografía los principales aspectos de la nueva Ley contra el desperdicio alimentario:

Infografía Ley contra el desperdicio alimentario
Infografía Ley contra el desperdicio alimentario

 

Normativa relacionada

La Ley contra el desperdicio alimentario es:

Anuncio

  • Ley 1/2025, de 1 de abril, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario (BOE de 2 de abril de 2025).

Sin comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *