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Cada vez más a menudo, nos encontramos en la red webs de anuncios donde encontrar de todo a los mejores precios.
Más concretamente, debido a la crisis que estamos padeciendo, proliferan las webs donde la gente vende objetos de segunda mano que ya no utiliza y que están en buen estado.
Este tipo de ventas pueden resultar muy ventajosas para el comprador porque puede encontrar de todo en buen estado de conservación (algunos productos casi sin usar) a un precio muy inferior al nuevo en cualquier tienda.
Sin embargo, debemos tener una serie de cuidados al adquirir productos de segunda mano:
Generalmente, las webs de anuncios de objetos de segunda mano no se responsabilizan del estado del producto, de su procedencia ni media en la transacción entre comprador y vendedor.
Además, debemos desconfiar de los mejores precios. Lo caro nadie lo vende barato, a no ser que se esté desesperado y se necesite el dinero con urgencia. Así que, hay que desconfiar de las gangas.
Si resulta posible, hacer el intercambio en persona con el vendedor y que éste te deje probar el producto o revisarlo, o bien, si se trata de una empresa, hacer una búsqueda por internet.
Si se dedican a timar, estafar o engañar, pronto aparecerán sus prácticas en diferentes foros.
En cuanto a la forma de pago, la única fiable es la trasferencia bancaria porque queda constancia tanto del nombre del comprador como del vendedor y, en caso de estafa, es posible denunciarlo con causa. |