Seguro a todo riesgo

Seguro a todo riesgo

El seguro a todo riesgo es el seguro de coche más completo que hay. Conducir es una responsabilidad. Por eso la ley en España (y los países occidentales), obliga a suscribir seguros de coche que, como mínimo, cubran la responsabilidad civil del conductor (sea el propietario u otra persona) o responsabilidad civil obligatoria.

En la actualidad, esta responsabilidad alcanza legalmente hasta 15.000.000 € por siniestro por los daños materiales que causemos. Y hasta 70.000.000 € por siniestro para los daños corporales que causemos a terceras persona cualquiera que sea el número de víctimas. Todo lo que exceda estas cifras en caso de siniestro del que seamos culpables, lo deberemos pagar de nuestro bolsillo si no tenemos asegurado el exceso.

Para los que quieren cubrir cualquier daño que pueda sufrir un vehículo (rasguños, golpes, abolladuras, ralladuras), incluso provocados por nosotros mismos (lo que se conoce como “daños propios”), está pensado el seguro a todo riesgo. Esta modalidad de seguro, obviamente, requiere el desembolso de una prima mayor que los seguros a terceros, que los terceros ampliados o que los todo riesgo con franquicia.

Qué cubre el seguro a todo riesgo de un coche

Dependerá de la aseguradora, pero, en general, los seguros todo riesgo de coche cubren:

 Los daños a terceros, que incluyen:

-La responsabilidad civil obligatoria (límites legales del seguro a terceros);

-La responsabilidad civil voluntaria (es importante ver en cuánto amplía la aseguradora los límites legales. Algunos seguros ofrecen límites indefinidos) del seguro a terceros voluntario;

-El robo, incendio y la rotura de lunas y cristales (esto lo cubre el “seguro a terceros ampliado”) y su reparación;

 Los daños propios: incluyen cualquier daño material provocado a tu propio coche cuando no hay un tercero identificado o los has hecho tú mismo. Ojo porque hay límites. Por ejemplo si sufrimos un accidente del que somos responsables y destrozamos un coche: si el coche tiene menos de un año, recuperaremos su valor a nuevo, pero a partir del año, sólo nos darán el valor venal (el valor de un coche similar en el mercado de segunda mano);

 Seguro del conductor: esta cobertura cubre al conductor en caso de fallecimiento o invalidez por accidente de tráfico y la asistencia sanitaria tras el siniestro. Puede no ser interesante si se dispone de un seguro de vida y sólo se conduce en España, ya que este cubrirá cualquier causa de muerte y además ya contamos con la seguridad social para darnos asistencia sanitaria en España.

 La defensa jurídica del conductor y la reclamación de daños: esta cobertura incluye la defensa civil y penal por reclamación de daños provocados por el conductor y protege a éste en las demandas judiciales y procesos administrativos (multas de tráfico, de aparcamiento etc.).

 Otras coberturas interesantes:

Asistencia de viaje: en caso de accidente o de avería de tu coche, tanto el coche como el conductor y pasajeros serán atendidos (grúa al taller de nuestra elección, transporte de la familia en taxi o similar, etc.). Es importante confirmar que la asistencia incluye: grúa desde el km cero, es decir, incluso estando el coche en nuestro garaje; por pinchazos o baterías mal o incluso por quedarnos sin gasolina en el depósito.

Retirada del carné: es una indemnización en caso de retirada temporal del permiso de conducir o pérdida de puntos, ideal para autónomos que dependan de un coche para trabajar.

Vehículo de sustitución: la compañía de seguros te proveerá de un coche de mientras dure la reparación si la tipología de siniestro está incluida. Hay que leer la letra pequeña de la póliza para entender qué supuestos de siniestro y conductor (edad, antigüedad del carné incluye);

Pérdida de llaves: incluye el remolcado del coche hasta un taller y los costes de emisión de un nuevo juego de llaves.

A quién interesa el seguro a todo riesgo

En grandes líneas, los coches nuevos y caros es aconsejable que tengan, al menos durante los dos o tres primeros años de vida, un seguro a todo riesgo. Si hay un accidente o tenemos daños propios altos, las aseguradoras nos reembolsarán prácticamente su valor a nuevo (ojo, ya que cada aseguradora es un mundo al respecto y a partir del primer año puede que ya no nos den el valor “a nuevo” del coche).

Si además, eres un maniático del coche limpio y sin arañazos o bollos, también es una buena idea, tanto si tu coche es nuevo y duerme en la calle como si está en un garaje accesible a más vecinos o dificultoso de manejar (rampas estrechas, columnas ajustadas, etc.).

Si el coche no lo coges más que el fin de semana, tiene tres o más años y además, eres buen conductor, una buena modalidad de seguro, variante del todo riesgo, es el seguro a todo riesgo con franquicia. Su funcionamiento es bien sencillo: cada vez que des un parte por daños propios, sobre el total a desembolsar por la reparación, tú pagarás el importe de la franquicia y la aseguradora el resto. Cuanto mayor la franquicia, menor la prima a pagar.

Normativa que regula el seguro de coche a todo riesgo

 Ley 50/1980, de 8 de octubre, del Contrato de Seguro.

 Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor (vigente hasta el 01 de Julio de 2016).

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