Consejos para elegir una grúa ortopédica domiciliaria

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Persona mayor impedida PMR (Dominik Lange Unsplash)

La incapacidad sobrevenida de una persona, ya sea por su edad o por enfermedad, es una de las situaciones más críticas por lo que suponen de cambios y adaptaciones del entorno habitual a la nueva condición. En caso de no poder valerse por sí mismos, las grúas ortopédicas domiciliarias son la mejor solución para la persona impedida y su entorno. Estas grúas para mover enfermos ayudan tanto al paciente como a la persona cuidadora con las actividades de la vida diaria (AVD) de aquél. Por eso, es importante, si nos vemos en la tesitura de tener que utilizar una de estas grúas elevadoras, tomar la decisión correcta.

En este post analizamos los factores a tener en cuenta a la hora de elegir una grúa ortopédica domiciliaria.

Tipos de grúas para mover enfermos
Tipos de grúas para mover enfermos (Fuente: dortomedical.com)

Tipos de grúas domiciliarias

Una grúa ortopédica domiciliaria es un dispositivo que ayuda a elevar sin esfuerzo a una persona incapacitada de su posición postrada en una cama para las tareas de la vida diaria.

Estas tareas pueden ser desde el izado para situar al paciente en una silla de ruedas o llevarlo al exterior, hasta su izado hasta una posición erguida con la finalidad de realizar su higiene diaria, incluído el cambio de pañales.

Atendiendo a su funcionalidad, las grúas para mover enfermos pueden ser de tres tipos, básicamente:

  • Grúas para la movilización de pacientes: su peculiaridad es que permiten izar al enfermo impedido totalmente o con miembros inferiores muy débiles, con la ayuda de un arnés sobre el que va sentado éste.

    El arnés hace todo el trabajo de retención del enfermo de forma sentada mientras que la grúa lo suspende desde su posición de tumbado o sentado en la cama, sin apenas esfuerzo. Desde la posición de suspendido el usuario puede ser trasladado a una silla de ruedas, una ducha adaptada o cualquiera que sea la intención de sus cuidadores. Por eso, a este tipo de grúas se le conoce también como grúas de traslado.

  • Grúas de bipedestación: su tarea es algo distinta ya que su misión no es tanto la «suspensión» del paciente en el aire como la ayuda mecánica para erguir a este sin esfuerzo hasta una posición vertical desde la cual pueda desplazarse erguido.

    En este tipo de grúas, el paciente es capaz de al menos aguantar parte de su peso sobre su tren inferior. La grúa de bipedestación ayuda a cambiar su postura sentada a una erguida. Pero el usuario dispone de fuerza en las piernas como para mantenerse erguido.

    Aún así, esta grúa dispone de un arnés sobre el que descansa la mayoría del peso del usuario en la maniobra de izado y cuando está erguido.
Grúa de elevación y bipedestación
Grúa de elevación y bipedestación (Fuente: dortomedical.com)
  • Grúas de elevación y bipedestación, 2 en 1. Estas grúas son algo más caras que las anteriores pero son el modelo más completo en el mercado porque incorporan dos tipos de perchas para su uso como elevadoras o como grúa de bipedestación.

Cómo funciona una grúa para enfermos

Para poner en funcionamiento la grúa, la persona cuidadora tan solo tiene que colocar al paciente el arnés entre su cintura (zona pélvica) y lumbares o zona dorsal (dependiendo del tipo de arnés).

Una vez colocado el arnés se deberán situar los salientes de la grúa debajo de la cama del usuario hasta que el enganche del arnés esté alineado con la cabeza de la grúa. La misión de estos largos brazos es dar estabilidad al conjunto eliminando la posibilidad de vuelco de la carga.

Desde esa posición se bajará el cabezal de la grúa a la altura del gancho del arnés, que se enganchará en la percha de forma segura.

Una vez enganchado el paciente al cabezal de la percha por el arnés comienza la maniobra de elevación. Esta se puede accionar mediante unos potentes hidráulicos de manera manual (sin esfuerzo), o eléctrica.

Desde la posición de elevación, la grúa podrá ser desplazada al lugar deseado gracias a sus ruedas de gran aguante y a las asas de empuje para la persona cuidadora.

Qué tener en cuenta a la hora de elegir una grúa para personas

A la hora de elegir una grúa para personas enfermas no hay que dejarse llevar por un criterio de precio exclusivamente. Lo primero es entender el tipo de grúa que se requerirá (de bipedestación o de elevación y traslado, como hemos visto antes).

Luego habrá que analizar factores importantes tanto para el paciente como para sus cuidadores, como la seguridad, la comodidad o la calidad de los materiales.

Seguridad

La seguridad de estos aparatos de elevación la garantizan los dos grandes brazos sobre los que descansa la grúa. Estos están diseñados para evitar el vuelco. Además se puede regular su apertura y frenado para poder desplazar la carga por cualquier parte de una estancia, ancha o estrecha sin peligro.

La seguridad se refuerza siempre con frenos en las ruedas que impidan que la grúa se desplace si no es a voluntad de la persona cuidadora.

Otro aspecto de seguridad será el arnés y su capacidad para sujetar al enfermo sin riesgo de caída del arnés una vez enganchado a la percha en el cabezal de la grúa.

Comodidad

El segundo aspecto al que deberíamos prestar atención a la hora de optar por un modelo u otro en nuestra óptica, es el de la comodidad.

Para valorar la comodidad de una grúa para levantar ancianos se debe pensar, sobre todo, en el anciano (el usuario-beneficiario). Pero también en quien vaya a manipular la grúa (el usuario-cuidador).

Para el paciente, enfermo o persona anciana, la comodidad vendrá sobre todo dada por el arnés. Este debe ser de la talla adecuada y resistir el peso del paciente (hay que fijarse en el máximo peso que es capaz de izar la grúa antes de comprarla).

Y además el arnes debe ser capaz de amoldarse a la fisionomía del usuario por varios puntos de anclaje y ser de un material transpirable y lavable.

En cuanto a la grúa, no debe presentar aristas cortantes y los tubos del chásis hay que verificar que estén debidamente acolchados en las zonas de empuje por parte del cuidador o de apoyo por el paciente (en las grúas de bipedestación).

Por último, la grúa más cómoda será aquella que se pueda plegar para su guardado cuando no se use. Y aquella que pueda usarse en lugares estrechos y de difícil acceso.

Calidad de los materiales

Otro aspecto importante de este tipo de grúas para mover enfermos es el de la calidad de los materiales de que esté hecha la grúa.

Los materiales a tener en cuenta serán la estructura (cuanto más ligera mejor), los acolchados de las partes expuestas, las ruedas y sus frenos, la palanca de accionamiento de la percha, etc.

Precio

Por último, tal vez, el factor que antepongamos a nuestra decisión es el del precio de la grúa. Pero el precio tan solo debería ser la consecuencia de analizar los tres factires anteriores hasta dar con la grúa con mejor calidad-precio.

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