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El sector de los profesionales de las reformas en el hogar es complejo para los consumidores (¿quién sabe cuánto vale realmente un servicio de un electricista, un pintor, un albañil o de un fontanero?) y atomizado (miles de profesionales, muchos buenos, algunos “chapuzas”).
Aquí te extractamos lo más importante a tener en cuenta antes de contratar una empresa o profesional de las reformas con la ley* en la mano.
También puedes conocer el detalle de todo lo que hay que saber sobre reformas en la entrada Reformas en el hogar: lo que hay que saber.
1.-Precios libres: Los precios de los servicios prestados por los profesionales de las reformas son libres así que conviene hacer dos o tres llamadas y comparar los costes de mano de obra y pedir presupuesto para poder comparar;
2.-Instalador autorizado: Hacer una reforma en la que se toquen instalaciones de agua, gas, electricidad, etc. es una cosa bastante seria. Por ello, las Comunidades autónomas disponen de un Registro de profesionales autorizados para estas reformas mediante un Certificado de Profesional Habilitado. Sus páginas web disponen de un interesante buscador de profesionales autorizados (instaladores autorizados).
3.-Chapuzas: No contrates a chapuzas. Los chapuzas carecen de licencia fiscal para trabajar y de póliza de responsabilidad civil, por lo que en caso de accidente o desperfecto, no se podrán hacer cargo de los gastos que se deriven de los mismos.
4.-Hoja informativa: Previo a la contratación, tienes derecho a requerir al personal que realice la reforma (el cual debe disponer de ella) una hoja informativa donde se especifiquen los precios aplicables por tiempo de trabajo, los gastos de desplazamiento y el coste de otros servicios ofertados (por ejemplo, los recargos por trabajos efectuados con carácter de urgencia o fuera de la jornada habitual);
5.-Presupuesto: En general tienes derecho a solicitar un presupuesto previo y escrito de la reforma. Varias cosas:
Intenta no renunciar al presupuesto y si lo haces, te tienen que dar una Orden de trabajo,
Infórmate antes de que vengan a tu casa de si la elaboración del presupuesto es gratuita (de si te van a cobrar por el desplazamiento o por otro concepto en caso de no aceptarlo),
De usarse materiales usados, tienes que autorizarlo por escrito,
Negocia el precio “a cuchillo” y pacta una penalización por el retraso en la finalización de la reforma,
Si una vez en marcha surgen nuevos desembolsos tienen que estar justificados y autorizarse en una ampliación de presupuesto.
Recuerda que, una vez aceptado y firmado, el presupuesto es un contrato al que ambas partes se han adherido y por el quedan comprometidas.
6.-Licencia de obras menores: Pregunta a la empresa o profesional de reformas si para tu reforma es necesaria una licencia de obras menores y no dudes en solicitarla y pagarla en tu Ayuntamiento. Te ahorraras problemas en caso de que un vecino se “moleste” por tu obra.
7.-Señal y pago: Negociar el adelanto de una señal lo más baja posible (no más del 25% de la reforma) y nunca pagues el total de la obra hasta que, finalizada al 100%, hayas comprobado que todo ha quedado perfecto.
8.-Factura: Es obligatoria la entrega de factura una vez finalizado el servicio. En ella deben constar todos los datos de la empresa o profesional de la reforma (incluido su Número del Registro Empresarial si es preceptivo), tus datos como usuario, el detalle de la reforma, el precio total con desglose de materiales, mano de obra e impuestos; la garantía de la reforma; menciones a la normativa que regula las reformas.
9.-Garantía: La Ley no fija un período de garantía expreso para las reformas así que habrá que atenerse a la duración que la empresa o profesional señale por escrito en la factura. Eso sí, la garantía por los materiales utilizados será de 2 años en el caso de materiales nuevos y de uno en los usados.
10.-Si tienes algún problema: Reclama con tu factura en mano.
* No hay una normativa estatal que regule las reformas y los servicios prestados por los profesionales. Sí hay, afortunadamente, normativa autonómica (que es de la que nos hemos servido para hacer esta entrada, aunque sea un poco “bodrio” leérsela). |