Anuncio

¿Tu piscina pierde calor cada noche? Mantas térmicas para piscinas

Las mantas térmicas para piscinas reducen la pérdida de temperatura durante la noche, la evaporación y el consumo de productos químicos

Consumoteca

Consumoteca es una iniciativa de Juan del Real Martín para hacer tu vida como consumidor o usuario más fácil y ayudarte a elegir bien. En nuestros 4 600 contenidos y 11 700 comentarios a pie de post, te ofrecemos consejos y experiencias de otros consumidores para que no te pase a ti lo mismo, muy poca publicidad, la suficiente para mantener viva esta Comunidad de consumidores y un lenguaje de la calle, sin enredos ni terminología de expertos profesionales.

Si tienes una piscina de uso particular en casa, más si vives en la mitad Norte, probablemente hayas experimentado alguna de estas situaciones: el agua está agradable por la tarde, pero al día siguiente ha bajado varios grados; el nivel desciende semana tras semana por la evaporación; aparecen hojas e insectos continuamente; o tienes que añadir más productos químicos de los que esperabas para su correcto mantenimiento.

Todo lo anterior es un fastidio, pero la buena noticia es que existe una solución sencilla y relativamente económica para minimizar todos estos inconvenientes: la manta térmica para piscinas.

Anuncio

También conocida como cobertor térmico, cubierta térmica, manta solar o cobertor solar, este accesorio permite conservar el calor del agua de la piscina, reducir la evaporación y mantener la piscina más limpia durante toda la temporada de baño.

En este artículo te explicamos qué son las mantas térmicas para piscinas, cómo funcionan, qué ventajas ofrecen y qué aspectos conviene tener en cuenta antes de elegir una.

¿Qué es una manta térmica para piscina?

Una manta térmica es una cubierta flotante fabricada con materiales plásticos de alta resistencia que se coloca directamente sobre la superficie del agua cuando la piscina no está en uso.

Su aspecto recuerda al plástico de burbujas utilizado en embalajes, aunque su material está fabricado específicamente para resistir la exposición continuada al sol, al agua tratada con cloro o sal y a las inclemencias meteorológicas.

Su misión es doble. Por un lado, la manta térmica aprovecha la radiación solar para elevar ligeramente la temperatura del agua durante el día.

Por otro, evita que ese calor se pierda rápidamente durante la noche, reduciendo además la evaporación.

Advertencia previa: No deben confundirse las mantas térmicas con las cubiertas de invierno o de seguridad, cuyo objetivo principal es proteger la piscina durante los meses en los que esta permanece cerrada.

¿Cómo funciona un cobertor térmico?

El funcionamiento es muy sencillo.

La manta flota sobre el agua con la cara de las burbujas en contacto con la superficie. Durante las horas de sol, estas cámaras de aire ayudan a transmitir el calor al agua y generan un pequeño efecto invernadero.

Cuando cae la noche, la cubierta actúa como una barrera aislante que dificulta la pérdida de temperatura hacia el exterior.

Además, al cubrir prácticamente toda la superficie del agua, reduce de forma muy importante la evaporación, responsable de la mayor parte de la pérdida de calor en una piscina descubierta.

Beneficios de instalar una manta térmica

Aunque el principal uso al que la dedican muchos consumidores es para mantener la temperatura del agua durante la noche, las ventajas de una manta térmica van mucho más allá.

Mantiene el agua más caliente

Dependiendo del clima, la orientación de la piscina y las horas de insolación, una manta térmica puede contribuir a aumentar varios grados la temperatura del agua. Y, sobre todo, a mantenerla más estable entre el día y la noche.

Alarga la temporada de baño

Al conservar mejor el calor, es posible empezar a utilizar la piscina antes, en primavera, y seguir disfrutándola durante buena parte del otoño en muchas zonas de España.

Reduce la evaporación

Uno de los beneficios que más desapercibidos pueden pasar de estos cobertores térmicos es el ahorro de agua.

Al disminuir la evaporación, será necesario reponer el vaso de la piscina con mucha menos frecuencia, algo especialmente importante en zonas donde el agua es un recurso escaso y caro.

Ahorra productos químicos

Un beneficio relacionado con el anterior. Cuando el agua se evapora, también se altera el equilibrio químico de la piscina. Al reducir esta evaporación, disminuye igualmente el consumo de cloro, reguladores de pH y otros productos de mantenimiento.

Mantiene la piscina más limpia

Aunque no sustituye a una cubierta de protección, sí evita que una gran parte del polvo, hojas, insectos o pequeñas partículas terminen en el agua.

Reduce el consumo energético

En piscinas climatizadas, una manta térmica ayuda a conservar el calor generado por la bomba de calor o el sistema de calefacción, reduciendo notablemente el consumo energético.

La zona de España donde está tu piscina también influye

No todas las piscinas tienen las mismas necesidades. El clima de la zona donde se encuentran condiciona tanto el tiempo de uso de la piscina como el rendimiento que puede ofrecer una manta térmica.

Norte de España

En el norte de España (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco o buena parte de Castilla y León), donde las temperaturas son más suaves y las noches refrescan incluso en pleno verano, un cobertor térmico resulta especialmente útil para conservar el calor acumulado durante el día.

Gracias a él, el agua cede menos temperatura durante la noche, lo que permite disfrutar de un baño más agradable sin necesidad de recurrir a sistemas de climatización.

Además, ayuda a prolongar la temporada de baño desde finales de primavera hasta bien entrado septiembre.

Centro, Sur, Levante, Islas

En cambio, en el centro, el sur y el litoral mediterráneo (Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana, Extremadura o Baleares), donde las horas de sol son abundantes y las temperaturas diurnas son elevadas, la manta térmica actúa como un excelente captador de energía solar.

Durante el día favorece el calentamiento del agua y, por la noche, evita que ese calor se escape.

En estas zonas, su principal ventaja suele ser la reducción de la evaporación —que puede representar la pérdida de cientos o incluso miles de litros de agua a lo largo del verano—, además del ahorro en productos químicos y en el tiempo dedicado al mantenimiento.

Anuncio

En definitiva, aunque los beneficios son comunes en cualquier punto de España, el motivo principal para instalar una manta térmica cambia según el clima: en el norte predomina la conservación del calor y la ampliación de la temporada de baño, mientras que en el Sur cobra especial importancia el ahorro de agua, la eficiencia energética y el mantenimiento de una temperatura más estable durante todo el verano.

¿Cuándo se utiliza una manta térmica?

Aunque muchas personas la asocian únicamente al verano, lo cierto es que su uso puede comenzar mucho antes.

La realidad de sus usuarios hace habitual colocarla desde abril o mayo para acelerar el calentamiento del agua y seguir utilizándola hasta septiembre e incluso octubre. En las zonas costeras del sur o del Mediterráneo puede resultar útil incluso durante noviembre.

También conviene colocarla tras episodios de lluvia, viento o durante noches especialmente frías, ya que ayuda a conservar la temperatura conseguida durante el día.

Eso sí, conviene recordar que una manta térmica no sustituye a una cubierta de invierno cuando la piscina permanece cerrada durante varios meses.

¿De qué materiales están fabricadas?

Las mantas térmicas modernas suelen fabricarse en polietileno de baja o alta densidad con tratamiento estabilizador frente a los rayos ultravioleta.

Este material ofrece una buena resistencia frente al cloro, la sal, los cambios de temperatura y la exposición continuada al sol.

En los últimos años también han aparecido tecnologías de doble burbuja, como GeoBubble®, cuyo diseño reduce los puntos de tensión del material y aumenta su vida útil frente a las tradicionales burbujas circulares.

Tipos de mantas térmicas

Actualmente existen distintos modelos según las necesidades de cada piscina.

Las más habituales son las mantas azules tradicionales, aunque también existen versiones transparentes que favorecen una mayor captación de radiación solar, modelos de color cristal, tecnologías de doble burbuja, versiones de alto rendimiento y mantas especialmente diseñadas para piscinas climatizadas.

Muchos fabricantes también ofrecen la posibilidad de fabricar la manta completamente a medida para adaptarse a piscinas rectangulares, ovaladas, circulares o de formas irregulares.

¿Qué grosor elegir? Las micras importan

Otro de los aspectos que más influye en el rendimiento y la durabilidad es el espesor del material, que normalmente se expresa en micras.

Las mantas de 400 micras suelen ser una buena opción para piscinas de uso ocasional y presupuestos ajustados.

Las de 500 micras representan probablemente el mejor equilibrio entre precio, aislamiento térmico y resistencia.

En piscinas de gran tamaño o de uso intensivo pueden encontrarse modelos de 700 u 800 micras, que ofrecen una mayor durabilidad y una capacidad de aislamiento superior.

En términos generales, cuanto mayor sea el grosor, mejor conservará el calor y más años podrá mantenerse en buen estado.

Complementos que pueden incorporar

Una manta térmica puede personalizarse con distintos acabados para facilitar su instalación y prolongar su vida útil.

Entre los más habituales se encuentran los ribetes perimetrales, que refuerzan los bordes frente al desgaste; los ojales u orificios laterales, que permiten sujetarla o adaptarla al enrollador; y la confección totalmente a medida para salvar escaleras romanas, curvas o formas especiales.

Otro accesorio muy recomendable es el enrollador, disponible en versiones manuales o automáticas. Gracias a él, colocar y retirar la manta apenas lleva unos segundos y se evita arrastrarla por el suelo, alargando considerablemente su vida útil.

Piscinas Athena: mantas térmicas a medida para cualquier piscina

A la hora de elegir una manta térmica conviene acudir a fabricantes o distribuidores especializados que ofrezcan soluciones adaptadas a cada tipo de piscina.

En este sentido, Piscinas Athena dispone de un amplio catálogo de mantas térmicas fabricadas a medida, con diferentes grosores, materiales y acabados para piscinas privadas y de uso profesional. Además, ofrece accesorios como enrolladores, ribetes reforzados y sistemas de fijación que facilitan el uso diario y mejoran la durabilidad del conjunto.

Elegir una manta adaptada exactamente a las dimensiones de la piscina permite maximizar el ahorro energético y aprovechar al máximo todos sus beneficios.

Conclusión

La manta térmica es uno de esos accesorios que muchos propietarios descubren después de varios años utilizando su piscina y se preguntan por qué no la instalaron antes.

Su capacidad para conservar el calor, reducir la evaporación del agua, disminuir el consumo de productos químicos y mantener la piscina más limpia la convierte en una inversión que suele amortizarse rápidamente.

Tanto si tu piscina está en el norte como en el sur de España, incorporar un cobertor térmico te permitirá disfrutar durante más tiempo de una temperatura agradable, ahorrar en mantenimiento y hacer un uso más eficiente de un recurso tan valioso como el agua.

En definitiva, una pequeña mejora que ofrece grandes beneficios durante toda la temporada de baño.

Anuncio

Sin comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *