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La pérdida de audición en la tercera edad: causas, prevención y soluciones

La pérdida de audición en la tercera edad está asociada al envejecimiento y no se manifiesta súbitamente sino de forma progresiva.

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Recientemente pude comprobar a mis cerca de 60 años que, lo que creía era una audición excelente no lo es tanto en realidad. Estaba viendo videos cortos con cascos en el ordenador y al pasarle los cascos a mi hijo de 20 para compartir algo gracioso se horrorizó de lo alto que, para él, estaba el volumen de los auriculares.

Yo creo que sigo oyendo razonablemente bien y considero que he cuidado bastante mi sentido del oído huyendo del ruido toda mi vida. Pero este suceso me hizo reflexionar sobre cómo el envejecimiento afecta a la pérdida de audición paulatina, sus causas, la forma de demorar la hipoacusia y las soluciones cuando ya es tarde y el proceso avanzado.

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En este post te cuento sobre los principales síntomas y las causas de la pérdida de audición en la tercera edad con la ayuda del centro auditivo en Tenerife de Afón Canarias.

Un fenómeno natural por nuestro estilo de vida

La pérdida de audición es uno de los problemas de salud más comunes a medida que envejecemos.

Afecta no solo a la capacidad de escuchar, sino también a la calidad de vida, la comunicación con familiares y amigos. E incluso a nuestro bienestar emocional.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 30% de la población mayor de 65 años presenta algún grado de hipoacusia, un porcentaje que aumenta paulatinamente con la edad.

El envejecimiento del oído es un proceso natural, pero no por ello debe asumirse con resignación.

Hacerse revisiones periódicas, prevenir cualquier tipo de infección o mantener unos hábitos auditivos saludables ayudan a retrasarlo. Y cuando la calidad de vida se resiente, existen soluciones tecnológicas cada vez más sofisticadas y accesibles.

Pero, tras investigar mucho me seguía haciendo la misma pregunta ¿a partir de qué edad deberíamos comenzar a preocuparnos por nuestra salud auditiva?

¿A qué edad se empieza a perder audición?

La pérdida de audición asociada al envejecimiento recibe el nombre de presbiacusia. Esta afección no se manifiesta súbitamente si que es un proceso que vamos acusando de forma progresiva.

No existe un consenso médico al respecto ya que cada persona puede experimentarlo antes o después en función de su genética, hábitos y estilo de vida. Pero lo habitual es que las primeras señales de pérdida de oído aparezcan a partir de los 55-60 años, justo el momento en el que me encuentro ahora.

Primeros síntomas

Los primeros síntomas de pérdida de audición suelen ser sutiles:

  • Dificultad para seguir conversaciones en lugares ruidosos.
  • La necesidad de pedir que repitan frases o palabras.
  • Tener que subir el volumen de la televisión o la radio más de lo habitual.
  • Apenas percibir o no llegar a escuchar sonidos agudos en una actuación musical, el propio timbre de la puerta o las voces infantiles.

Ya entrados en la jubilación, a partir de los 70 años, la hipoacusia es más frecuente en la población. Más de la mitad de las personas de esa edad la padecen en mayor o menor medida.

Por eso, los expertos a los que he consultado recomiendan realizar revisiones auditivas periódicas desde la mediana edad, aunque no se aprecien problemas evidentes aún.

Ahora bien, cabría preguntarse a qué se debe la pérdida del sentido del oído y si pesan más los factores innatos o los adquiridos, o ambos por igual.

Causas fisiológicas de la pérdida auditiva

Como os comentaba, me he informado mucho del tema y perder oído se debe al mero envejecimiento de los tejidos y membranas que forman nuestro sentido del oído.

Con el paso del tiempo, el oído sufre un deterioro natural que afecta tanto a su estructura como a su funcionamiento. Las principales causas fisiológicas de esta pérdida son:

  • Degeneración de las células ciliadas de la cóclea, que son las encargadas de captar las vibraciones sonoras y transformarlas en señales eléctricas. Una vez dañadas, no se regeneran.
  • Menor elasticidad de algo que se denomina membrana basilar, que limita la capacidad de discriminar sonidos, especialmente los más agudos.
  • Cambios en el nervio auditivo y el cerebro, que reducen la capacidad de procesar y comprender la información sonora.
  • Factores genéticos, que hacen que algunas personas tengan mayor predisposición a sufrir presbiacusia que otras.
  • Enfermedades e infecciones no tratadas en la infancia y/o adolescencia.

Este deterioro interno explica por qué, aunque dos personas con la misma edad y estilos de vida similares, una de ellas puede conservar mejor la audición que la otra.

Estas serían las causas fisiológicas, pero seguro que coincides conmigo en que nuestro estilo de vida en ruidosas ciudades tampoco ayuda.

Causas ambientales que influyen en la hipoacusia

Más allá del envejecimiento natural, el entorno en el que vivimos tiene un gran impacto en nuestra salud auditiva.

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Algunas de las principales causas ambientales de la hipoacusia pueden llegar a ser:

  • Exposición prolongada a ruido intenso y fuerte: el tráfico rodado en la ciudad, el trabajo en fábricas o con maquinaria industrial.
  • Recurso habitual a auriculares con música gran volumen precisamente cuando transitamos por una ciudad ruidosa.
  • Problemas de salud crónicos: enfermedades como la hipertensión, la diabetes o el colesterol elevado afectan a la microcirculación sanguínea del oído interno.
  • Medicamentos: algunos antibióticos, tratamientos de quimioterapia o dosis elevadas de antiinflamatorios pueden dañar el sentido del oído.
  • Infecciones o acumulación de cerumen: si no se tratan adecuadamente, también pueden contribuir a la pérdida auditiva.

En resumen, no solo la edad o los factores genéticos explican la hipoacusia: nuestros hábitos y el entorno también juegan un papel clave.

Así que, gran parte de la solución está en nuestras manos. Ser conscientes es nuestra labor y si tomamos el control, mejor envejecerán nuestros oídos en el futuro.

Cómo retrasar la pérdida de audición

Cuando estamos en la mitad de la vida es el momento ideal para empezar a proteger tu audición.

Es cierto que no podemos detener el paso del tiempo, pero sí podemos adoptar medidas que ayuden a proteger y conservar mejor la audición:

  • Evitar la exposición a ruidos fuertes utilizando protectores auditivos (tapones o cascos).
  • Regular el uso de auriculares y mantener el volumen por debajo del 60% de la capacidad máxima del dispositivo emisor.
  • Hacerse revisiones auditivas periódicas a partir de los 50 años, incluso si no se perciben problemas evidentes.
  • Llevar una dieta equilibrada rica en antioxidantes, vitaminas y minerales, que contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso.
  • Controlar enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión, que influyen directamente en la salud del oído.
  • No automedicarse y consultar siempre al médico antes de tomar fármacos que puedan dañar la audición.
  • Mantener una buena higiene del oído, evitando el uso de bastoncillos que pueden empujar el cerumen hacia dentro.

Como ves, la clave está en la prevención: cuanto antes cuidemos de nuestra salud auditiva, más tarde tendremos informes desfavorables en el especialista y de forma más leve se manifestará la pérdida.

Soluciones que ofrecen los centros auditivos

Cuando la pérdida de audición ya es significativa, la mejor solución pasa por recurrir a productos especializados que mejoren la calidad de vida.

En el mercado dispones de centros auditivos donde, además de diagnosticar tu afección del oído te ofrecerán soluciones como:

Amplificadores de sonido personales

Son soluciones más económicas que los audífonos, aunque con una menor precisión. Pueden servir como apoyo en casos de hipoacusia leve.

Audífonos digitales

Son la solución más eficaz cuando la hipoacusia es irreversible. Existen modelos internos (invisibles dentro del canal auditivo), de botón o retroauriculares.

Su precio puede oscilar entre los 700 y 900 € por unidad de los modelos básicos y los más de 3.000 € de los modelos de gama alta.

En cuanto al mantenimiento, los audífonos requieren revisiones periódicas en el centro auditivo, generalmente cada 6-12 meses. Y para evitar la sustitución semanal de la pila, los modelos recargables requieren una carga diaria.

Si se limpian regularmente con productos específicos y los mantenemos libres de humedad y cerumen, estos aparatos pueden alcanzar una vida útil de entre 5 y 7 años.

Por último, no olvides que existen seguros de mantenimiento, que incluyen revisiones, cambios de piezas y sustitución del audífono en caso de avería.

Afón Canarias

Yo solo puedo recomendar desde la experiencia y, ahora que me he dedicado a investigar sobre el tema y me ha tocado poner manos en el asunto he de decir que mis visitas a Afón han sido fantásticas. La amabilidad, el entendimiento perfecto de mi situación y la empatía para explicarme cada detalle me han dejado sorprendido. Si vives en las Tenerife te recomiendo la red de centros auditivos de Afón Canarias.

Cuentan con tres centros auditivos en la isla de Tenerife, en Los Cristianos, La Orotava y La Laguna donde te puedes hacer un test auditivo gratuitamente y sin compromiso. Consulta su página web o acércate si necesitas probar audífonos en Tenerife, puedes preguntar por Almudena, que es la especialista que me atiende a mí.

Mi consejo es que no lo dejes para mañana. No se juega con la calidad de vida auditiva.

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