No basta con tomar un mineral: lo que de verdad cuenta es cuánto de ese mineral llega a la sangre y termina cumpliendo su función. A esa proporción la llamamos biodisponibilidad, y es precisamente donde la forma química del mineral marca la diferencia. Los minerales aminoquelados destacan en este punto. Te explicamos por qué.
Qué es un mineral aminoquelado
Un mineral aminoquelado es un mineral (hierro, magnesio, zinc, cobre…) unido a uno o varios aminoácidos mediante un enlace estable, en un proceso llamado quelación.
El término procede del griego chele («pinza»): el aminoácido envuelve al mineral como una pinza, formando una molécula neutra y protegida. Frente a las sales inorgánicas clásicas (óxidos, sulfatos, carbonatos), donde el mineral viaja «suelto» en forma iónica, en el quelato el mineral va acompañado.
El problema de las sales minerales tradicionales
Cuando un mineral llega al tubo digestivo en forma iónica, se enfrenta a varios obstáculos:
- El pH del estómago y del intestino puede hacer que el mineral precipite o cambie de estado, volviéndolo menos absorbible.
- Compite con otros minerales por los mismos transportadores intestinales (por ejemplo, el calcio puede interferir con la absorción del hierro).
- Interactúa con componentes de la dieta como los fitatos de los cereales o los taninos, que lo «secuestran» e impiden su absorción.
El resultado es que una parte del mineral no se aprovecha y se elimina, y otra parte puede irritar la mucosa digestiva.
Por qué la quelación mejora la absorción
Al estar protegido por los aminoácidos, el mineral aminoquelado llega íntegro al intestino y puede aprovechar una vía de absorción adicional: la de los propios aminoácidos y péptidos, que el organismo está diseñado para captar de forma eficiente. En la práctica esto se traduce en dos ventajas:
- Mayor biodisponibilidad: llega más cantidad de mineral a su destino con la misma dosis.
- Menos interferencias: la «pinza» de aminoácidos reduce las interacciones con otros componentes de la dieta.
Mejor tolerancia digestiva
Una ventaja muy valorada por el usuario: los aminoquelados suelen sentar mejor. Como el mineral no queda libre irritando la mucosa, formas como el hierro o el magnesio aminoquelado tienden a producir menos molestias gástricas, náuseas o estreñimiento que sus equivalentes en sulfato u óxido. Esto, además, favorece la adherencia: cuesta menos mantener la toma en el tiempo.
Los minerales que más se benefician de la quelación
- Hierro: uno de los minerales peor tolerados en forma de sulfato; el aminoquelado mejora la experiencia digestiva.
- Magnesio: la forma bisglicinato es de las mejor absorbidas y con menor efecto laxante.
- Zinc y cobre: minerales sensibles a las interacciones, donde la quelación ayuda a mantener su biodisponibilidad.
El enfoque de aminoácidos de NHCO
Esta lógica —usar los aminoácidos como vehículo para optimizar lo que el cuerpo realmente asimila— es la base de la tecnología AminoScience de NHCO, que sitúa los aminoácidos en el centro de sus formulaciones, tanto como activos por sí mismos como en forma de minerales aminoquelados. No por casualidad muchos de los productos de NHCO Nutrition incorporan hierro, zinc o cobre en su versión amino-quelada.
Recuerda que los complementos alimenticios no sustituyen una dieta variada y equilibrada ni un estilo de vida saludable.
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