Un moroso es una persona física o jurídica que se retrasa en el cumplimiento de sus obligaciones o en el pago de una deuda. Se trata de un deudor que incurre en mora.

Tienen que darse dos supuestos para considerar como moroso a alguien de manera legal:

  • Incumplimiento de una obligación a su vencimiento.
  • Debe existir un documento legal o contrato entre las partes en el que se establezcan las condiciones y los plazos de cobro y pago. De lo contrario, no existirá legalmente la deuda ni la consideración de deudor moroso.

En el supuesto de tener que acudir a la vía judicial para reclamar el pago de una deuda al moroso, en España existe por ejemplo el procedimiento monitorio (siempre que la deuda cumpla unos requisitos).

El artículo 1100 del Código Civil dice así:

Incurren en mora los obligados a entregar o a hacer alguna cosa desde que el acreedor les exija judicial o extrajudicialmente el cumplimiento de su obligación.
No será, sin embargo, necesaria la intimación del acreedor para que la mora exista:

  1. Cuando la obligación o la ley lo declaren así expresamente.
  2. Cuando de su naturaleza y circunstancias resulte que la designación de la época en que había de entregarse la cosa o hacerse el servicio, fue motivo determinante para establecer la obligación.

En las obligaciones recíprocas ninguno de los obligados incurre en mora si el otro no cumple o no se allana a cumplir debidamente lo que le incumbe. Desde que uno de los obligados cumple su obligación, empieza la mora para el otro.

En caso de incurrir en mora, el acreedor de la deuda puede acabar incluyendo al deudor moroso en un fichero de morosidad.

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