Casos judiciales de animales con vicios ocultos

Casos judiciales de animales con vicios ocultos
Perro

Perros con vicios ocultos

La Audiencia Provincial de León, por sentencia de fecha 10 de marzo de 2008, condena a la vendedora a devolver al demandante el precio pagado por dos perros que fallecieron días después de la entrega, pues la Sala considera acreditado que sufrían la enfermedad que les ocasionó la muerte con anterioridad a dicho momento. Es decir, que se trata de un caso de vicios ocultos.

El Sr. X firmó un contrato con la Sra. B., para la compra de dos perritas Yorkshire Terrier, que fallecieron días después de la entrega. Ante la negativa de la vendedora, el comprador decide recurrir a los tribunales de justicia.

En los tribunales

Es esencial en este caso, la prueba sobre si los animales estaban o no enfermos en el momento de la compra, y para ello el Tribunal se basa en las cartillas de vacunación entregadas en la compra, en los microchips y en las declaraciones de los veterinarios que comparecieron en el juicio.

Tras valorar estas circunstancias el tribunal entiende que los certificados veterinarios aportados justifican que las perritas tenían ya en el momento de la venta una enfermedad contagiosa denominada parvovirus, motivo por el que se decidió la devolución del precio abonado por los animales.

Muerte de un cachorro

En un caso similar, por enfermedad que ya tenía el animal en el momento de la venta, la Audiencia Provincial de Valencia, en Sentencia de fecha 17-7-2007, condena a la vendedora al abono de los daños causados por la muerte de un cachorro.

En este caso, además de la prueba veterinaria, fue esencial el contrato por escrito entre ambas partes.

¿Qué se debe hacer, devolver el dinero o sustituir el animal fallecido por otro?

En otro caso, de fallecimiento del animal por enfermedad, en el momento de la compra, se discute sobre otro punto concreto: si del contrato se deduce que debe el vendedor abonar el precio pagado por el animal o si bien debe restituirlo por otro.

La Audiencia Provincial de Barcelona en Sentencia de fecha 18-7-2000, establece en esta Sentencia que los vicios o defectos ocultos en animales deben dar lugar a rescindir el contrato, abonándole al comprador el precio que pagó.

Muerte de un loro tras su compra

En este caso, la Audiencia Provincial de Murcia, en sentencia de fecha, 16-3-1999, conoce sobre la reclamación por la muerte de un loro, poco tiempo después de haberse adquirido.

En este caso se demuestra que el animal no tenía la enfermedad que le causó la muerte, en el momento de la venta, sino que la adquirió posteriormente a través de la comida, ya en manos de la compradora.

Por lo tanto no corresponde la devolución del precio.

En este caso, además la demanda se interpuso pasado el plazo de 40 días que establece el Código Civil, para reclamar por vicios o defectos ocultos en animales.

Casos por la vía extrajudicial del arbitraje de consumo

En vía de arbitraje de consumo, también se conocen este tipo de casos.

Perro enfermo

Por ejemplo: un consumidor adquirió en una tienda un cachorro de perro de raza que manifestó síntomas de enfermedad desde la misma fecha de la compra, con diarrea, garrapatas, etc.

La tienda mantuvo el animal dos días en observación, sin detectar problemas. Un mes después, el cliente llevó el cachorro a otro veterinario, que comprobó que padecía una lesión grave y “soplo holosistólico evidente a la auscultación cardiaca”, según el informe veterinario.

El comercio le ofreció sustituir el animal por otro de la misma raza, pero el cliente no lo aceptó por no tratarse de un producto sino de un ser vivo. Por ello solicitó la devolución del coste de adquisición del perro o que la tienda asumiera los gastos veterinarios que pudieran derivarse de la enfermedad durante la vida del animal.

El tribunal arbitral estimó parcialmente la pretensión del reclamante: se quedaría con el perro y la tienda le devolvería la mitad de lo pagado en la compra. Rechazó el pago del tratamiento de por vida por no ser jurídicamente viable.

Pedigree

En este caso resuelto por la vía de arbitraje de consumo, el reclamante compró un perro con pedigrí y solicitó el certificado correspondiente.

La empresa, sin embargo, tardó semanas en responder y lo hizo entregando al cliente un documento que el reclamante no aceptó por considerar que no cumplía las exigencias legales de este tipo de certificado.

La empresa reclamada alegó que había tardado en entregar el certificado porque era un duplicado del original, que había extraviado. También argumentó que, de no estar conforme con la acreditación, debería ser el cliente quien demostrara que el can no tenía el pedigrí solicitado.

El colegio arbitral estimó que la empresa había vendido un animal como si fuera de pedigrí sin cumplir las exigencias vigentes (inscripción del perro en el libro de orígenes español, entrega al cliente de un certificado del veterinario del país de origen donde constara el número de tatuaje o microchip, etc.).

Por ello, determinó que el perro quedara en poder del cliente y que la empresa le devolviera 240 de los 360 euros que había pagado originariamente.

María Gallego Igea

Licenciada en Derecho. Experta en Derecho de Consumo.Soy Licenciada en Derecho y Master en Derecho Empresarial (Universidad Antonio de Nebrija 1997). Soy actualmente Abogada en ejercicio, con más de diez años de experiencia en despacho propio, que desarrolla su labor profesional en diferentes ámbitos del mundo del consumo (asesoría, mediación y arbitraje).Soy Letrada del turno de oficio y Arbitro de la Corte Arbitral del Colegio de Abogados de Madrid.Colaboro con Consumoteca porque es una oportunidad de acercar mis conocimientos legales a la realidad diaria de las personas que accedan a esta web, y porque supone una oportunidad única para conocer de primera mano los problemas reales que surgen en la vida cotidiana.

Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. Hola Maria,

    Tengo un bichón maltés de 4 meses. Me lo vendieron unos particulares con dos meses. Le han detectado dos cardiólogos un soplo en el corazón de nacimiento, y que hay que operarle rápidamente.

    El veterinario que le vio antes de vendérmelo firmé como que estaba sano, pero el colegio de veterinarios dice que eso se firma para viajar.

    ¿A quién podría reclamar el coste de la operación? Tendría, alguna posibilidad?

    Muchas gracias
    Un saludo

    1. Hola Flor

      Yo demandaría a los vendedores particulares adjuntando los informes de los dos veterinarios. Ellos podrían luego repetir contra su veterinario si les asesoró mal.

      Un saludo

  2. Buenas tardes,

    Yo tengo un problema con la tienda de mascotas donde compre a mi perra chihuahua. La compre el 20 de mayo del 2016. ahora en unos días hará un año.

    Pero desde el primer día mi veterinario le detecto prognatismo. Informe a la tienda y me dijeron que cuando se le cayeran los dientes de leche esto se solucionaria y no habia ningun problema.

    Más adelante no se soluciono con la caida de los dientes, sino que se acentuo.

    Además aun no tiene ni un año y las patas traseras tiene grado II de luxación de rotula bilateral.

    Me hizo un informe mi veterinario como me solicitaron. Luego me dijeron que tenian que verlos sus veterinarios para comprobarlo. Y fui y estos realizaron el mismo informe. Y me indicaron que se debia operar para que no sufriera dolor ni mas percances en el futuro.

    Los de la tienda de mascotas, me dijeron que se harian cargo. Me hicieron llamar de nuevo a sus veterinarios para coger hora, pero ellos me indicaron que me llamarian para concertar día de la operación con su traumatologo. Esa misma tarde, me devolvieron la llamada, indicandome que no se hacian cargo los de la tienda de animales, me llamaron los veterinarios. Y que en la tienda de animales les habian dicho que mirarian otro veterinario mas economico.

    La tienda de mascotas se esta haciendo la desentendida. Y yo ya nose que mas puedo llegar a hacer???

    Me podrían informar de como proceder o denunciar…???

    Muchas gracias

  3. Hola Maria
    No se si me podrás ayudar. Tevoy a contar mi historia.
    Mi novio compró una gatita en una tienda de animales. Esta enferma, tenía pan leucopenia que es mortal en el 95% de los casos y se transmite de gato a gato como la pólvora por así decirlo. Pues el caso es que yo tenía otra gata en casa y aunque a la pequeña la metí en una habitación sola mi gata se contagio de la enfermedad. Afortunadamente mi gata se a recuperado y ohora es portadora de ese virus. La pequeña la trajo un sábado y el viernes siguiente se murió, que fue cuando se empezó a poner mala la que yo tenía ya en casa.
    Cogí una semana de vacaciones para poder cuidar de mi gata enferma ya que todos los días tenía que salir corriendo para el veterinario para que la tratara y no se me muriese.
    Hemos hablado con la tienda pidiéndole que se haga cargo de las facturas del veterinario y las revisiones que a causa de la enfermedad va a haber que hacerle 3 o 4 al año de por vida. Más los daños y perjuicios ocasionados.
    El nos a dicho que no se hace cargo de nada, que ya nos devolvió el dinero que costaba el animal que murió y mi gata no es responsabilidad suya.
    Nosotros no lo vemos así y le hemos puesto una hoja de reclamaciones y vamos a ir a sanidad también y a poner una denuncia si hace falta.
    Me podrías asesorar mejor o decirme si hacemos bien. Muchas gracias. Un saludo

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