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Un consumidor contrató con una compañía aérea el vuelo Barcelona-París-Nuremberg para acudir a varias reuniones de trabajo.
El vuelo salió con retraso de Barcelona, lo que le impidió enlazar a Nuremberg. Para más inri, cuando llegó al aeropuerto de esta ciudad sus dos maletas se habían extraviado y sólo recuperó una de ellas.
Por la maleta perdida, de 20 kilos de peso, fue indemnizado con 549,47 euros. Y respecto a la extraviada y recuperada al día siguiente, de 9 kilogramos, la compañía le indemnizó aplicando las normas de extravío sobre 3,5 kilogramos.
El usuario consideró que no se le había resarcido el daño moral ni de los gastos ocasionados, por lo que acudió a juicio.
Y la Audiencia, en sentencia del 4 de febrero de 2004, le dio la razón, si bien parcialmente: le concedió una indemnización de 65 euros por gastos en productos de higiene, y otra de 600 euros por la angustia y afección psíquica padecida, pero no el importe de 1.502 euros solicitado por los daños morales ocasionados por el retraso, ni la cantidad de 1.202 euros por los perjuicios morales sufridos por el extravío del equipaje, pues consideró que la angustia no es susceptible de división económica en dos partidas distintas. |