En ocasiones, se producen casos en los que se activa a un usuario la preselección de operador telefónico sin que éste lo haya solicitado (al menos consciente y reflexivamente). A esta práctica se la conoce como "slamming", y consiste en la activación de la preselección a un abonado que no ha dado su consentimiento previo a dicha preselección.
A partir de la activación, el usuario realiza las llamadas a través de otro operador, sin que pueda advertirlo hasta recibir la factura de la nueva compañía.
La normativa exige solicitud escrita del abonado para activar la preselección, o bien solicitud telefónica al operador grabada por un tercero. Por tanto, la mejor defensa si empiezas a recibir facturas y no recuerdas haber contratado con el nuevo operador ni por contrato escrito ni por conversación telefónica exige al nuevo operador por teléfono y acto seguido por escrito con acuse de recibo (o mejor por burofax) que te demuestre cómo se perfeccionó el nuevo contrato, dándole un plazo de quince días para que te muestre contrato o grabación telefónica dando tu consentimiento y si no lo hace denúncialo.
Consumoteca.com y los contenidos de esta página son meramente informativos,
limitados al ámbito del Estado español y no constituyen asesoramiento jurídico frente a un problema de consumo.
Recomendamos recurrir a las instituciones de defensa de los consumidores para solucionar problemas concretos.