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El "slamming" es un término anglosajón que se emplea para describir el cambio de compañía de telecomunicaciones sin la autorización expresa e inequívoca del cliente, utilizando técnicas fraudulentas o una presión comercial desaforada para lograr nuestro “sí quiero”.
Dada la agilidad y dinámica del mercado de las telecomunicaciones, sobre todo el gran número de contrataciones para el acceso a Internet, y teniendo en cuenta que el operador dominante (Telefónica) debe permitir el acceso a su red por los demás operadores, se están produciendo casos (intencionados o por error) en que un usuario se encuentra con que su línea ha sido “traspasada” a otro operador sin el consentimiento expreso y/o convincente del titular.
El usuario descubre que ha sido víctima del slamming a través de diversas vías:
-Deja de recibir el servicio de ADSL con su operador actual (por ejemplo, se queda sin conexión Internet). Al llamar a su operador telefónico, éste les informa que ya no es su cliente, debido a que la línea ha sido traspasada a otro operador.
-Su operador original se comunica con él para hacer una contraoferta (el operador ha entendido que el usuario se ha pasado a otro operador e intenta “recuperarle”)
-El usuario descubre que ha sido víctima del slamming al recibir una factura de un operador desconocido con el que no tiene constancia de haber contratado nada.
En muchos casos los usuarios, cuando perciben que se ha producido el slamming, recuerdan que previamente recibieron algún tipo de oferta a través de una llamada telefónica o por correo electrónico y que contestaron un poco alegremente sin pararse a reflexionar.
Estos son los consejos que da www.usuariosteleco.es para evitar el slamming:
-Si recibes información a través del correo electrónico de una oferta de cambio de adsl a otra compañía, asegúrate de leer con cuidado toda la información antes de devolver la autorización aceptando la oferta. Asegúrate también de haber entendido claramente las tarifas, términos y condiciones establecidas en la oferta de servicios.
-Revisa tu factura telefónica cuidadosamente. Si ves el nombre de una compañía nueva, llama inmediatamente a tu operador y solicita información.
-Cuando no desees contratar una oferta que te hagan por teléfono, déjalo bien claro: “No gracias, no me interesa”, y mucho menos facilites datos personales y bancarios ni el envío de terminales telefónicos o routers.
En ocasiones, una mera receptividad a la información ofrecida o la aceptación de los citados terminales telefónicos o routers, pueden ser “interpretadas” por el operador como un consentimiento y una excusa para activar el cambio de operador telefónico.
Se han producido algunos casos en que alguien, haciéndose pasar como representante de su operador actual, trata de engañar al usuario preguntando si está interesado en un nuevo plan de llamadas. Un ‘SÍ’ por tu parte puede ser grabado y usado como prueba de que aceptaste el cambio.
En caso de que se compruebe por el abonado que el slamming ya se ha producido, debe reclamarse. Una de las vías es dirigirse por escrito a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información (SETSI).
En caso de que se compruebe la irregularidad de la contratación, podrá decretarse la anulación de las facturas indebidamente emitidas o cobradas, o la anulación de cuotas de alta o baja.
Fuente: Elaboración propia y www.usuariosteleco.es |