Los profesionales de la enfermería son quienes más cerca están de los pacientes y sus familiares en los centros de salud. Las enfermeras están obligadas a tratar con el mismo respeto a todas las personas, sin distinción de raza, sexo, edad, religión, nacionalidad, opinión política, condición social o estado de salud.
Consecuentemente las enfermeras/os deben proteger al paciente, mientras esté a su cuidado de posibles tratos humillantes, degradantes, o de cualquier otro tipo de afrentas a su dignidad personal.
En su práctica diaria, las enfermeras y enfermeros se comprometen a actuar conforme a los principios del “Código deontológico de la enfermería española”.
Este código reconoce particularmente el derecho de los disminuidos físicos, psíquicos e incapacitados a ser integrados y readaptados a la sociedad a la que pertenecen, y a que las enfermeras/os pongan a su servicio tanto sus conocimientos profesionales como su capacidad de cuidados para que individualmente o colaborando con otros profesionales, se esfuercen en identificar las causas principales de la incapacidad con el fin de prevenirlas, curarlas o rehabilitarlas. |