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Las bicicletas son bienes que cada vez están más presentes en nuestras vidas, ya sea para acercarnos al trabajo, o para el fin de semana.
Si eres de los que no se conforma con la bicicleta de primer precio de cualquier cadena especializada, pero tampoco quieres dejarte dos nóminas en el último grito, te interesa leer estos consejos para la compra de tu bicicleta.
1.-Valora tus posibilidades como ciclista Antes de mirar, conócete a ti mismo, tus posibilidades físicas, tu tiempo libre disponible para la bici, tu modalidad de ciclismo y tu presupuesto.
Cuando lo tengas claro es el momento de empezar a buscar.
2.-Dónde comprar Si quieres una bici sencilla de primer precio puedes recurrir a grandes superficies (Carrefour, Alcampo, Eroski, etc.), centros comerciales (El Corte Inglés), tu tienda de confianza de la esquina o a category killers como Decathlon.
3.-Si compras por internet Recuerda que si compras por Internet dispones de 7 días para pensártelo si decides devolver la bicicleta una vez recibida (derecho de desistimiento).
No obstante, ten en cuenta que si tu bicicleta es por encargo o personalizada (composición de diversos componentes, cuadro, sillín, etc., a medida) no procede el derecho de desistimiento.
4.-Elige ante todo un buen cuadro El cuadro es la parte más importante de una bici, y la que prácticamente seguro no cambiarás nunca. Los componentes siempre los podrás ir mejorando. Lo bueno es tener una buena base donde ir mejorando los componentes.
5.-Materiales En la actualidad está muy de moda la fibra de carbono. La gran ventaja de este material radica en el peso.
Todo depende del uso que le des a la bici y de tus posibilidades. Las bicis con cuadro de carbono suelen ser caras. Mi consejo para comprar una bici de gama media es el cuadro de aluminio.
6.-Valora si bicicleta rígida o con doble suspensión Una bici con doble suspensión aporta una mayor comodidad que una bici rígida.
En una rígida tu cuerpo absorberá todas las irregularidades que te transmita la rueda trasera, así que si eres madurito y/o la espalda no la tienes para muchos trotes, opta por una bicicleta con suspensión trasera.
La suspensión trasera te permite bajar más rápido y con mayor seguridad, aunque las bicicletas con suspensión doble son más pesadas (el propio cuadro tiene más material) y además son más caras.
7.-Pedales automáticos o convencionales Te recomiendo comprar tu bicicleta con pedales automáticos. Con ellos llevas el pie en su correcta posición y el esfuerzo se carga y distribuye uniformemente en los músculos de tus piernas.
8.-Frenos de disco o convenciones Los frenos de disco frenan más y mejor y frenan en cualquier condición. Ahora bien, son más caros, más pesados y su mantenimiento y ajuste más complicado y más caro que los convencionales.
9.-Neumáticos con cámara o tubeless Es indiscutible que pinchas mucho menos con neumáticos tubeless (además es imposible pinchar por pellizco de la cámara y los poros pequeños quedan taponados por el líquido anti-pinchazos que se pone en el interior. Inconvenientes de los tubeless: son más caros y más difíciles de montar. Además tienes que ir renovando el líquido antipinchazos interior.
10.-Sal protegido del frío, la lluvia, el calor y de ¡las caídas! Además de resfriados, conocemos mucho ciclista con lesiones de pies, rodillas, y alguna que otra clavícula “a la virulé” (tecla de piano por rotura de ligamentos). |