Diez cosas a tener en cuenta al comprar una moto de segunda mano

Las motos son fascinantes. Ahorran tiempo, agilizan el desplazamiento de las personas, aportan menos emisiones nocivas al medioambiente y son una fuente de placer para los que disfrutamos todo el año con ellas.

Si estás pensando en comprar una moto de segunda mano léete estos consejos hechos desde el lado del comprador que te ayudarán a comprar informadamente.

1.-Ten claro el tipo de moto que necesitas para el uso que le vayas a dar e infórmate en Internet (webs de motos, foros, etc.) de modelos concretos:

 Para ir trajeado a diario al trabajo sin duda un scooter,

 Para salidas de diario y fin de semana una moto de media cilindrada,

 Para viajar, una moto equipada: maletas, carenado, pantalla alta, calefacción, etc.

2.-No te pases de cilindrada, no hace falta y se paga:

 Si vas a moverte a diario por la ciudad y alrededores, te recomiendo un scooter, de 250 cc para el interior y un 400 cc si haces salidas por las circunvalaciones;

 Cuanta más cilindrada más de todo: impuesto municipal, seguro, coste de las revisiones, consumo, etc.

3.-Cuando tengas claro el tipo de moto es el momento de buscar un vendedor que te la venda:
Tienes dos opciones básicamente, cada una con sus pros y sus contras:

 Una tienda de motos que venda motos de ocasión: lo bueno es que tienen todo tipo de motos, te ofrecerán comprarte tu vieja moto (a un precio bajísimo) y te dan una mayor garantía por la moto comprada, aunque básicamente la pagarás más cara,

 Un particular: si se elige bien, la compra se puede negociar a mejor precio (sin intermediarios) y con más confianza, además de, tras tomarse una caña, conocer mejor el perfil del vendedor.

4.-Haz un análisis del vendedor en la primera llamada:
Su forma de hablar, explicar, su edad, etc. te darán una idea de quién es y una primera “sensación” de confianza (o no) que se adecuará (o no) a lo que estés buscando.

-Ojo, la edad puede ser engañosa. Todos conocemos ases de la moto con cierta edad que son conocidos por los “tutes” a los que han sometido a la moto, pero en general, un padre con hijos pequeños tendrá menos posibilidades de zurrar a su moto que un joven motero con una R de 600 cc que dice entrar en circuitos.

5.-Habla cara a cara con el vendedor y a fondo (mejor si es un particular) y que te responda a estas cuatro preguntas que te llevarán a hacerte una idea del estado de la moto de segunda mano a comprar:

 ¿Cuántos kilómetros le haces a la moto al año y en qué días? y ¿ha tenido alguna caída? No es lo mismo la ciudad que la carretera abierta.

 ¿Eres el primer propietario de la moto? Si no lo es, desconfía algo y pregúntale cuánto tiempo lleva con ella y cuánto estuvo el primer propietario también.

 ¿Por qué la vendes? Esto te dará una idea de la psicología del vendedor: ¿es del perfil caprichoso que compra nuevo y malvende a los dos años? ¿Es un quemado de la moto? ¿Está en un aprieto financiero?, ¿Tiene más motos?, etc.

 ¿Tienes un historial de la moto documentado? El que escribe es de los que guarda todo cronológicamente: factura de compra, revisiones puntuales, libro de mantenimiento, segunda llave original intacta (sólo uso una de ellas), ITV, impuestos, etc.

6.-Análisis visual de la moto en parado:
Fíjate en las partes visibles como el estado de los neumáticos, la cadena de transmisión, corona y piñón, los escapes. Si tienes un amigo mecánico, mejor.

 Si están a medio usar son buenos puntos para negociar una rebajita (que te rebaje el vendedor el coste de estos elementos),

 Fíjate en los extremos de los puños, las manetas y el carenado y partes más externas: delatan caídas que te pueda intentar ocultar el vendedor.

7.-Prueba de la moto en marcha:
Arranca la moto (mejor en frío en casa del vendedor) y observa las reacciones del motor, el sonido del escape, la respuesta al acelerador. Pide al vendedor una prueba (mejor llevándola tú) y observa cómo recupera el motor bajo de vueltas, cómo frena, etc. Si tienes un amigo mecánico, mejor.

8.-Si estás interesado tómate con calma la negociación y cuando tengas un precio, negocia un buen contrato identificando a las partes contratantes, el objeto de la venta (descripción detallada de la moto, marca, modelo, número de bastidor, matrícula), el precio y la fecha de la compraventa.

Además, un buen contrato debe incluir las siguientes garantías:

 Acreditar que se es propietario de la moto por medio de su documentación y el DNI del vendedor:

 Permiso de circulación a nombre del vendedor (DGT),

 Tarjeta de Inspección Técnica de Vehículos (Ministerio de Industria),

 Impuesto de vehículos de tracción mecánica del año corriente (depende del Ayuntamiento),

 Seguro de la moto

 Acreditar que la moto no tiene cargas ni gravámenes del propietario actual ni de anteriores ni está embargada.
Para esto es recomendable pedir un informe de titularidad de la moto en tráfico (DGT) o a través de una gestoría. Este informe es esencial para ver el historial de la moto, sus embargos, denuncias sobre el vehículo, etc.

 Acreditar que la moto está en orden de circulación: seguros, impuesto municipal, etc.

 Declaración escrita del vendedor de que la moto no tiene caídas ni averías ni vicios ocultos.

9.-Firma el contrato que recoja todo lo anterior por duplicado y guárdalo junto con su toda la documentación de la moto y sé cuidadoso a partir de ese momento con la moto por si eres tú quien la quiera vender en el futuro.

10.-Recuerda que si hay cualquier problema con la moto tienes al menos 6 meses de garantía para poder exigirle responsabilidades al vendedor por vicios ocultos.

Lee aquí y descárgate nuestro Modelo de contrato de compraventa de una moto de segunda mano.


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