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Si vamos a comprar un coche nuevo es muy conveniente, antes de comprometer una importante cifra con un modelo que no hemos usado antes, probarlo.
Muchos usuarios simplemente no se adaptan a un coche nuevo nada más comprado porque descubren que es incómodo, bajo, su frenada o su peso no gustan, el motor se queda corto, y un largo sin fin. Todo esto se podría ahorrar si hubiéramos dedicado un poco de tiempo a probar el coche antes de comprarlo. ¿Por qué no pedir una prueba al concesionario?
Pruebas de coches nuevos en el concesionario Los concesionarios de automóviles, en colaboración con otros concesionarios y/o el fabricante, suelen ofrecer a sus clientes potenciales probar gratis un vehículo periódicamente, para lo cual disponen de unidades de prueba a disposición del público.
Si es tu caso, te exigirán elegir alguna de las fechas disponibles para la prueba, apuntarte en una lista (en papel o vía web), tu DNI y estar en disposición del carné de conducir, pero nada más. No deberías firmar ningún tipo de compromiso de compra posterior del mismo, ni sentirte comprometido hacia el concecsionario tras hacer la prueba.
Por tu parte, no olvides exigir tú también al concesionario Antes de la prueba asegúrate de la existencia de un seguro de responsabilidad civil del vehículo y de que este esté en regla (matriculado y habilitado para rodar por vías públicas). Nos podemos evitar un susto en caso de accidente durante la prueba. Mejor no pensarlo.
Y si los concesionarios no quieren dejártelo probar, no descartes el mercado de segunda mano para la prueba. Localiza un vendedor con un coche como el que buscas, llámale y pruébalo, aunque sea de copiloto. |