El Arbitraje de Consumo es una alternativa a la vía judicial en asuntos de pequeña cuantía entre consumidores y usuarios y empresarios y profesionales, salvo que haya habido intoxicación, lesión o muerte o existan indicios racionales de delito, en cuyo caso es obligatorio acudir a la vía judicial.
Está regulado por la ley desde 2003 y viene funcionando con regularidad en España desde entonces. Entérate cómo funciona para evitar problemas. |