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Las OMIC (abreviatura de Oficina Municipal de Información al Consumidor) son organismos de consumo dependientes de los Ayuntamientos que tienen como funciones principales la información, orientación y ayuda a los consumidores y usuarios en materia de consumo en el ámbito local y resolver por la vía amistosa y de forma voluntaria los conflictos que puedan surgir entre los empresarios y consumidores de su término (mediación de consumo).
Funciones de las OMIC Las OMIC están dirigidas por funcionarios públicos expertos en materia de consumo que protegen a los consumidores y usuarios de su municipio de diversas formas:
Ofrecen información, ayuda y orientación a los consumidores,
Tramitan las reclamaciones que les presentamos directamente los consumidores o las asociaciones de consumidores,
Fomentan la educación y formación de los consumidores,
Colaboran con otras entidades públicas y privadas, también dedicadas a la protección de los consumidores,
Remiten a la Junta Arbitral de Consumo aquellas reclamaciones en las que no se haya alcanzado un acuerdo mediador.
Asuntos tratados Las OMIC entienden de todos los asuntos relacionados con el ámbito del consumo, básicamente:
Bienes (automóviles, electrodomésticos, juguetes y ropa, por ejemplo)
Suministros (agua, electricidad, gas y telefonía e Internet)
Servicios (seguros, transporte, comercio, viajes, banca, talleres, etc.).
¿Quién puede utilizar este servicio? Los consumidores y usuarios finales según la definición que da la Ley (personas físicas o jurídicas que compren o utilicen como destinatarios finales, bienes, productos, servicios, actividades o funciones, cualquiera que sea la naturaleza pública o privada, individual o colectiva de quienes los producen, facilitan, suministran o expiden) pueden acudir a los servicios de una OMIC.
No tienen la consideración de consumidores finales quienes, sin constituirse en destinatarios finales, compren, almacén, utilicen o consuman bienes o servicios con el fin de integrarlos en procesos de producción, transformación, comercialización o prestación a terceros. Por ejemplo, un tendero que compra mercancía para su venta a terceros, o un profesional autónomo que vende a empresas.
Cómo se presenta una reclamación en una OMIC El consumidor que desee reclamar contra un empresario debe rellenar un impreso oficial de la OMIC (presencialmente o por medio de la OMIC Virtual, si su municipio le ofrece este servicio) detallando sus datos, los del comercio reclamado, los sucesos, su pretensión y la documentación probatoria en la que se apoya para justificar su pretensión.
Además, deberá aportar como mínimo la siguiente documentación:
Datos personales, que incluyan nombre, apellidos, dirección, teléfono, mail y fax del consumidor, entre otros.
Datos de la empresa o establecimiento objeto de la reclamación, entre los que se deben indicar el nombre comercial, la razón social, el domicilio y el teléfono.
Documentación relativa al caso. Se deben aportar tiques, facturas, presupuestos, documentos contractuales, recibos e incluso, información publicitaria.
Curiosidades Alguna normativa autonómica de consumo (p.ej. la Navarra) prevé que además de las OMIC de titularidad pública pueda haber “las que dependan de una asociación de consumidores”.
Por Ley, las Oficinas de información al consumidor no pueden realizar ningún tipo de publicidad de productos o servicios.
Listado de OMICs en España El Instituto Nacional del Consumo (INC) dispone en su página web de un listado de OMIC donde puedes localizar la más próxima a tu domicilio.
Fuentes: Elaboración propia y OMIC del Ayuntamiento de Madrid Instituto Nacional del Consumo |