|
La solidaridad, según el DRAE, es la “adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros”. Es un sentimiento universal, recíproco, gratuito, voluntario (porque si se impusiera dejaría de serlo) y radical porque intenta llegar al fondo de las desigualdades de nuestras estructuras económicas en la economía de mercado.
La solidaridad es un valor humanitario posterior o más tardío que el valor de la caridad. Victoria Camps la define como: “un sentimiento de comunidad, de afecto al necesitado, como de obligaciones compartidas y de necesidades comunes”.
Las ONGs tienen su fundamento en la acción social y la solidaridad, y en la lucha contra la desigualdad, el hambre, la violencia, etc.
El artículo 9.2 de la Constitución dice:
“Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.”
La solidaridad se canaliza a través de todo tipo de entidades no lucrativas (ENLs). |