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El sistema de caldera de gas con radiadores de agua es uno de los más empleados en los hogares españoles como calefacción.
La caldera quema gas y de este modo calienta el agua que circula por su interior y que una bomba de circulación hace llegar hasta los radiadores repartidos por la vivienda. Por ley, las instalaciones individuales deben tener un termostato para regular la temperatura, y conviene que sea programable.
Aunque hay calderas destinadas únicamente a calefacción, son más habituales las calderas mixtas que además de calefacción proporcionan agua caliente sanitaria (ACS).
Ventajas de la calefacción con caldera de gas
-Es un sistema relativamente barato, rápido a la hora de calentar la casa, y sencillo,
-Permite regular el consumo de manera independiente en cada hogar gracias a un contador y al termostato, que permite regular y programar la temperatura deseada a diferentes horas del día.
Inconvenientes de las calderas de gas como calefacción
-Las calderas de gas para calefacción requieren revisiones periódicas por la empresa instaladora autorizada, una limpieza anual y purgar los radiadores de aire una vez al año, al inicio de la temporada de calefacción.
Gases combustibles Las calderas funcionan con distintos tipos de gases combustibles:
-El gas natural (gas ciudad) es limpio, no contamina (su combustión no genera gases ni residuos). No hay que preocuparse del almacenamiento ya que el suministro es continuo. Es relativamente económico, con lo que se amortiza el coste de instalación con el ahorro de consumo. Es el más habitual en las casas en zonas urbanas.
-El gas propano tiene el inconveniente de que requiere almacenamiento, bien en botellas o en un depósito fijo. A cambio, tiene la ventaja de ser algo más barato y de producir más potencia calorífica. Es habitual allí donde no llega el suministro de gas natural o gas ciudad.
-El gasóleo C o gasoil es el más económico del mercado pero tiene inconvenientes: no sirve para la cocina, que necesita otro tipo de combustible, requiere almacenamiento y una salida para los gases de la combustión. Es el más contaminante y peligroso en caso de avería, si bien estas calderas incorporan distintos elementos de seguridad (termómetro, medidor de presión, limitador de temperatura, etc.).
Puedes leer nuestra Guía, “Los sistemas de calefacción en detalle”. |