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Un fondo de inversión es un instrumento de ahorro que reúne el dinero de muchos inversores denominados partícipes, para invertirlo en una serie de activos (acciones, renta fija, activos monetarios, etc.) en función de la política de gestión que tenga establecida su entidad gestora.
Una de las ventajas de los fondos de inversión es su liquidez: el partícipe del fondo de inversión puede disponer del capital en cualquier momento, para su consumo propio o para invertirlo en otro fondo de inversión.
Al cambio de fondo de inversión se le conoce como traspaso y supone el reembolso de un fondo de inversión y la suscripción de otro, de la misma o de otra gestora diferente.
En ambos casos, el partícipe sigue manteniendo la antigüedad de la inversión a efectos fiscales, por lo que el cambio no exige tributación.
Además, no existe comisión por traspaso de un fondo a otro, aunque, como el traspaso implica un reembolso y una suscripción, el partícipe tendrá que hacer frente a las correspondientes comisiones, si así estuviera previsto en los folletos de los fondos implicados. |