|
Un fondo de inversión es un instrumento de ahorro que reúne el dinero de muchos inversores denominados partícipes, para invertirlo en una serie de activos (acciones, renta fija, activos monetarios, etc.) en función de la política de gestión que tenga establecida su entidad gestora.
Una de las principales ventajas de los fondos de inversión es la de su liquidez, lo que se traduce en que los partícipes podrán solicitar el reembolso de sus participaciones en cualquier momento, haciéndose efectivo el reembolso de acuerdo con lo que establezca su folleto.
Con carácter general, el plazo máximo para el pago de un reembolso es de tres días.
No obstante, existen algunas Instituciones de Inversión Colectiva en las que las particularidades de la cartera demandan una estabilidad en la composición de su patrimonio (por ejemplo, en los fondos garantizados). En estos casos, la suscripción o reembolso de dichos fondos fuera de las fechas establecidas en el folleto (ventanas de liquidez) puede llevar aparejada alguna penalización, como la aplicación de una comisión o la pérdida de la garantía (en el caso de los fondos garantizados).
En cualquier caso, el folleto que, con carácter obligatorio debe entregarse al partícipe con anterioridad a la suscripción, incluye una mención sobre el período recomendado de mantenimiento de la inversión. |