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Un presupuesto es un documento por el que una empresa o un profesional se comprometen con el consumidor a prestar un servicio o entregar un bien a cambio de un precio determinado.
Para que el presupuesto sea válido, deben constar en él los datos identificativos de los contratantes, las tareas o servicios a realizar por el vendedor y el precio total y desglosado, con el detalle de las diferentes partidas del servicio.
Una vez emitido, el presupuesto obliga a la empresa que lo ha emitido (es vinculante), aunque no al consumidor.
¿Me pueden cobrar por un presupuesto? En algunos servicios como la reparación de electrodomésticos o una reforma, te pueden cobrar por la elaboración del presupuesto (exigen abrir el electrodoméstico o desplazarse al domicilio a efectuarlo), así que es bueno preguntar antes sobre esta eventualidad para ahorrarse sorpresas.
Se dice por tanto que es la voluntad del comprador la que culminará la compra del bien o contratación del servicio objeto de presupuesto previo, lo cual es una de las grandezas del derecho a elegir (libertad de elección) que nos asiste a todos los consumidores en el mercado.
Hay actividades esenciales de nuestra vida en las que es obligatoria la entrega de un presupuesto escrito (salvo renuncia del consumidor a su elaboración), como en el de las reformas, los servicios de asistencia técnica (SAT) de electrodomésticos o los talleres de reparación de vehículos (coches, motos, furgonetas, etc.). |