|
Un horno es un dispositivo que genera calor y que lo mantiene dentro de un compartimento cerrado. Se utiliza generalmente en la cocina para cocinar, calentar o secar alimentos.
La energía calorífica utilizada para alimentar un horno puede obtenerse directamente por combustión (leña, gas u otro combustible), radiación (luz solar), o indirectamente por medio de electricidad (horno eléctrico).
El horno tradicional era un recinto formado por una fábrica de tapial o adobes, que acababa convirtiéndose en un bloque de material de alfarería por la cocción por calor. Tenían forma de pequeña bóveda sobre una base plana y una sola abertura, la entrada. Se calentaba mediante un fuego de leña, que se dejaba consumir. El grosor, la inercia térmica de la envoltura, guarda el calor. La base donde se produce la combustión se limpia de cenizas y en ella se colocan los alimentos que deben asarse.
Los hornos convencionales han visto pisado su terreno con la llegada y extensión a todos los domicilios del horno microondas (calientan alimentos vía ondas electromagnéticas) y los hornos de convección (microondas con un ventilador en la pared del fondo que hace circular aire caliente alrededor de los alimentos distribuyendo uniformemente el calor con lo que se cocinan a temperaturas más bajas y en menos tiempo).
Fuente: Elaboración propia y Wikipedia
|