|
La hipertensión arterial es el aumento de la tensión arterial de forma crónica por encima de los valores considerados normales, a saber: 140 mmHg (milímetros de mercurio) de presión sistólica o alta, y 90 mmHg de presión diastólica o baja.
En su origen, influyen múltiples factores, principalmente la edad, la herencia genética, los hábitos alimentarios y el estilo de vida.
La presión arterial se puede elevar sin una causa previa conocida, por:
algunas enfermedades (endocrinas, renales),
por el consumo de algunos fármacos,
por causas conocidas como el tabaquismo, el consumo abusivo de alcohol, el estrés mantenido, el sobrepeso, el exceso de sal en la alimentación, una dieta pobre en potasio (pobre en verduras, frutas y frutos secos, legumbres y cereales integrales), la falta de ejercicio, etc.
La hipertensión es un factor de riesgo de múltiples enfermedades cardiovasculares. El corazón, las arterias y los riñones realizan un esfuerzo adicional, lo que aumenta el riesgo de padecer infartos cerebrales y de miocardio, insuficiencia renal e insuficiencia cardiaca.
Fuentes: Guía de salud Consumer Eroski (http://saludyalimentacion.consumer.es) Fundación Española del Corazón (www.fundaciondelcorazon.com) |