Cuando levantamos la mano para parar un taxi estamos iniciando un contrato
Un contrato es un acuerdo celebrado entre dos partes o más por el que cada parte se compromete a una serie de obligaciones con la finalidad de cumplir un objeto, a cambio o no de un precio.
Los contratos pueden tener varias formas: escritos, verbales (“deme una barra de pan por favor”, o “póngame unas cañas”), e incluso gestuales (recuerda la imagen de los corredores en una Bolsa de valores, haciendo todo tipo de gestos que sólo ellos entienden para cerrar operaciones de compraventa de valores).
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