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El bronceado es el oscurecimiento natural de la piel estimulado por la exposición a la radiación ultravioleta de la luz solar (o de otras fuentes artificiales como puede ser un solárium o un centro de bronceado).
En la actualidad en muchos países occidentales el tener una piel bronceada es un patrón de estética, aunque broncearse en exceso puede provocar quemaduras solares y devenir en enfermedades cutáneas, envejecimiento de la piel y cáncer de piel (melanoma o carcinoma).
Por qué nos bronceamos El oscurecimiento de la piel ante la exposición solar es causado por un incremento de un pigmento corporal denominado melanina.
La melanina se encuentra en las células de la epidermis y se sintetiza con la exposición de esta ante la radiación de la luz ultravioleta existente en el espectro luminoso de la luz solar.
La melanina se produce específicamente por las células denominadas melanocitos y tiene como misión proteger al cuerpo de excesos en la radiación solar, que podría llegar a a ser dañino para la salud. El oscurecimiento de la piel torna a ser del color del bronce, de ahí su nombre.
Dependiendo de la genética de la personas se puede alcanzar el oscurecimiento con mayor o menor progresividad tras la exposición solar.
Las frecuencias de la luz solar encargadas de excitar la síntesis de melanina se suelen dividir en dos rangos UVA (rango entre los 315 hasta los 400 nm de longitud de onda) y UVB (de 280 hasta 315 nm de longitud de onda). Las ondas del rango UVB poseen mayor energía que las procedentes del rango UVA y por esta razón son más dañinas para la piel.
Vitamina D Uno de los principales usos de los baños solares es la ayuda al organismo para la síntesis de la vitamina D, pero recordando que la misma se comporta más como una hormona (de crecimiento) que propiamente como una vitamina.
Se ha comprobado que una exposición al sol durante un breve intervalo de tiempo (por regla general entre los 5–10 minutos) de los brazos y manos, durante dos o tres veces a la semana, y una leve ingesta de suplementos vitamínicos en la dieta es suficiente para mantener equilibrada de una forma razonable la demanda de vitamina D en el organismo.
Fuente: Wikipedia (Ver entrada) |