Cómo funcionan las herramientas de envío masivo de correo


En este post te explicamos cómo funcionan las herramientas de envío masivo de correo electrónico. En los tiempos que corren, y aunque puedas tener la fortuna de tener un trabajo, no está de más explorar nuevas formas de generar ingresos adicionales de manera que puedas iniciar una nueva actividad, en unos años pueda ser complementaria y, quién sabe, tal vez la actividad principal.

Internet está lleno de oportunidades si quieres comenzar a generar ingresos adicionales pero, todo hay que decirlo, no lo debes ver como la gallina de los huevos de oro sino que te exigirá mucha dedicación, aunque aprenderás cosas nuevas cada día si haces eso, dedicar una o dos horas diarias a cumplir tu sueño de un negocio online.

Consejos para montar un negocio online

El primer consejo, el más básico, para comenzar es hacer balance y reflexionar sobre aquello que te gusta hacer y que sabes hacer bien. Esto puede llevar tiempo, tal vez meses, pero te ayudará a saber si lo tuyo es dibujar, hacer fotografía, cocinar, escribir, asesorar, acompañar, fabricar, vender, etc. Piensa luego en qué puedes hacer eso mejor que los demás.

Una vez que tengas claro aquello que te puede distinguir de los demás, piensa en si hay alguna forma de distribuir ese conocimiento a través de internet: abrir un blog, vender artículos en una tienda online, prestar asesoramiento a otros sobre lo que conoces, crear un directorio de profesionales, etc. Finaliza esta primera parte de “posicionamiento”, con intentar hablar con la gente de tu entorno para entender si hay algo en relación con lo que tú haces, que sea molesto, que no esté bien solucionado, algún “punto de dolor” (“painpoint” como dicen los ingleses).

Propuesta de valor

Escribe en un papel la propuesta de valor. Lo que te hace único, diferente y por lo que los demás estarían dispuestos a pagar (o no), un dinero. Compártela con los demás, matízala y redúcela a lo mínimo necesario. Intenta hacer unos números lo más realistas posibles sobre tu negocio online. Por ejemplo, “voy a vender fotografías profesionales” por 20 euros cada una. Mira a ver quiénes hacen lo mismo que tú ya, mira sus webs, sus precios, su presencia en redes sociales, etc.

Diseño de una web

El siguiente paso cuando se tiene claro a dónde se quiere ir es buscar una buena presencia online que esté a la altura del proyecto que queremos montar. El diseño y la forma de contratar tienen que ser de primera si queremos ganarnos la confianza de los demás. Si eliges una plataforma de comercio electrónico ya existente (eBay, Shopify, Etsy, etc.) tendrás que pagar una cuota mensual por tener una tienda y tal vez darles una parte de lo que puedas vender, pero te ahorrarás muchos esfuerzos y dinero ya que estas plataformas están pensadas y muy bien hechas para vender online.

Si optas por hacerte tú mismo/a un blog opta por WordPress o Blogger, que son plataformas de contenidos gratuitas con miles de diseños gratuitos o de pago relativamente bajo y comienza a escribir sobre lo tuyo, haciéndote especialista. Piensa que la única forma de obtener dinero por lo que escribes será, produciendo mucho contenido de alta calidad y de mucha utilidad para sus lectores. Preferentemente escribe sobre un tema concreto (lo que se llama un “vertical” o “nicho”) y especialízate al máximo en esa temática. Tienes que ser el mejor, el que más sepa y publique sobre tu tema. De esta forma, aunque puedas tener ingresos bajos por publicidad, podrás recibir, al cabo de unos meses, y si consigues reputación online en el sector

Y si prefieres hacer una tienda online más o menos a medida, recurre a los dos o tres plataformas de comercio electrónico que hay en el mercado como Woocommerce, o Prestashop o Magento. Ojo porque aquí tendrás que dedicar más recursos informáticos a montar la tienda, personalizarla, subir el catálogo de productos, añadir medios de pago etc.

Crear una audiencia

Una vez que tengas una presencia online tienes que conseguir que la gente (no cualquiera sino la que tenga intención de leerte, comprar o contratar tus servicios) entre y permanezca en tu blog, web o tienda online. Cuanta más gente mejor pero ojo, no se trata de cualquiera sino de gente que valore lo que ofreces. Para ello el primer recurso es la creación de perfiles en redes sociales a los que tendrás que ir añadiendo seguidores. Twitter, Facebook, Linkedin, Instagram etc. son buenas redes sociales que te ayudarán a ir dando a conocer tu proyecto poco a poco. Recuerda que tendrás que estar en estas redes sociales y aportando contenidos de interés para conseguir seguidores.

Tu objetivo será atraer a estas personas a tu web y que hagan una acción: suscribirse a tu lista de correo para que les puedas hacer mailings, descargarse contenidos previo darte su email y nombre e intención de comprar o no, venderles algo, etc.

Convertir visitas en compras

Para convertir a tus visitantes en compradores o ejecutores de la acción deseada por ti, tienes que reducir cualquier atisbo de duda o desconfianza que los usuarios puedan tener a lo largo de una compra. Ponte en su piel. Si están viendo un precio, ¿queda claro que es final y si incluye gastos de envío? ¿Hay unidades en stock y cuándo lo recibiré? ¿Podré pagar con mi medio de pago favorito? ¿Quién me lo enviará, y lo podré devolver si no me gusta? etc.

Si logras responder a todas las dudas y fricciones por las que atraviesa el usuario a lo largo de su compra conseguirás una mayor tasa de conversión. Ahora bien, piensa que no todo el mundo que te visite estará en ese momento en disposición de comprar sino que tal vez pretenda volver más tarde a tu tienda, desde casa. Hay herramientas que te permiten enviar recordatorios a un usuario que se ha registrado y abandonado una compra a la mitad.

Cómo hacer envío masivo de correo

Una vez que tengas todo el bucle cerrado de conseguir visitas y conseguir que conviertan es el momento de generar recurrencia: que repitan. Para ello se puede recurrir al envío masivo de correo. Hay herramientas de bajo presupuesto que te permitirán subir a ellas toda tu lista de usuarios registrados que han aceptado recibir información comercial tuya.

Piensa en la frecuencia óptima para que reciban tus correos. Si vendes algo que se compra una vez cada 10 años, no sé no sé. Pero si tu producto se tiene que reponer varias veces al año, analiza cuándo son los mejores momentos para contactar de nuevo con tus clientes o para invitar a los que aún no lo son, a que te prueben por primera vez.

La mejor forma de hacer el envío masivo de correo es cualificar tu base de datos separándola por comportamiento. Así podrás dividirla entre los que nunca te compraron y los que ya lo han hecho. Y dentro de los primeros por frecuencia y recencia (cuánto hace del último pedido). Obtendrás una matriz de tus clientes en función de su comportamiento. A cada uno de sus segmentos les podrás dar un mensaje: “hace mucho que no te vemos por aquí. Te regalamos un cupón descuento de 10 euros si compras antes de 24 horas” a los que lleven 6 meses sin comprar o “queremos premiarte por tu fidelidad. Si nos traes un nuevo cliente los gastos de envío serán gratis para los dos y cada uno se llevará 10 euros” etc.

Por otra parte, los usuarios que aún no se hayan estrenado los tendrás que animar a que lo hagan. Tal vez analizando sus “resistencias” podrás darles lo que busquen. Tal vez será bueno ofrecer los primeros pedidos o primeros meses de una suscripción de forma gratuita para que se den de alta y te usen y conozcan. Más adelante les podrás ofrecer una versión de tu servicio completa y de pago, cuando se hayan habituado.

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