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Un colchón es el mejor amigo del descanso. Pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo y los expertos recomiendan cambiar de colchón cada diez años, por lo que, antes de comprar un colchón cualquiera, merece la pena pensar bien estos consejos que aquí te damos.
1.-Para qué quieres el colchón: Pregúntate para qué quieres el colchón, para una cama individual o para una de matrimonio y conoce las dimensiones estándar de cada uno de ellos:
90 cm de ancho por 15 cm más de la altura del usuario o ancho desde 135 cm por 2 metros de largo respectivamente.
En ambos casos, un grosor mínimo de 15 cm aunque mejor el de 25 cm.
En el caso de camas de matrimonio, mira que tenga zonas de descanso independientes para poder moverte sin molestar a tu pareja.
2.-¿Single o matrimonio?: Pregúntate si eres soltero/a, sobre tu futuro en los próximos años. Tal vez conozcas a la persona con la que convivirás y te arrepentirás de haberte comprado una cama individual en tus años de soltero viviendo solo.
3.-Firmeza: Presta atención a la firmeza del colchón, que es la resistencia que ofrece un colchón contra la carga producida por el cuerpo humano.
El colchón debe ser firme y recto, no debe tener la forma de una hamaca, pero debe ser suficientemente mullido como para adaptarse a las curvas de la columna.
Si te molesta la espalda, se recomienda un colchón de firmeza intermedia para reducir el dolor de espalda.
Algunos fabricantes aconsejan escoger la firmeza en función del peso del usuario. Así, recomienda un colchón blando para personas de menos de 70 kg., uno medio, hasta los 100 kg, y uno firme si se supere dicho peso.
Los colchones de muelles son los de mayor firmeza, los de viscoelástica son intermedios y los de látex son los de menor firmeza.
4.-Higiene y termosensibilidad: Conviene que el colchón sea transpirable ya que a lo largo de su vida útil va acumulando ácaros y bacterias (la mayoría de los modelos actuales incorporan materiales hipoalergénicos en las espumas de los acolchados que repelan y eliminan ácaros, bacterias y hongos).
Aunque prácticamente todos los equipos actuales vienen con tratamientos que previenen la proliferación de ácaros y bacterias, si eres alérgico al polvo o padeces de asma, opta por un modelo de látex ya que los ácaros no anidan en este material.
En cuanto a la termosensibilidad, existen tejidos a los que se les aplican tratamientos para que regulen el calor corporal, es decir, para absorber el calor excesivo y liberarlo cuando hace falta.
5.-Equipo de descanso: El mejor colchón no será tal si no va acompañado de la mejor base y de una almohada adecuada, así que elige lo mejor de los tres, para que tu equipo de descanso sea ideal.
Un colchón debe ir acompañado de una buena base (las hay rígidas y articuladas) y de una almohada adaptada a nuestras necesidades.
Escoge un colchón que se adapte a tu cuerpo, a tu peso y a tus necesidades de descanso.
6.-Base al aire o estructurada: En los tiempos que corren de apretura y poco espacio para vivir, las bases estructuradas permiten disponer de un gran espacio físico de almacenamiento (para ropa, toallas, mantas, etc.) por medio de cajones o levantando toda la base por uno de sus extremos.
7.-El factor precio: Elige bien, y no te guíes exclusivamente por el factor precio, ya que tu compra afectará a tu salud y a tu calidad de vida durante años.
No basarse en el precio bajo es un buen comienzo, aunque una vez que hayamos elegido el tipo de colchón y de firmeza, podremos decantarnos por el más barato,
No creerse las propiedades magnéticas de un colchón.
8.-Prueba el conjunto: Antes de decidirte, prueba el conjunto de colchón, base y almohada en las condiciones más realistas (una o dos personas) simulando las posiciones que adoptas al dormir. Te evitarás alguna sorpresa de la tienda a la quietud de la noche en tu domicilio.
9.-Compra a distancia: No compres a distancia sin antes haber probado el colchón que te venden, o al menos tener claro qué tipo de colchón es por sus materiales y firmeza (los de muelles y espumas de alta densidad son más firmes; los de látex son más mullidos y transpirables, y los viscoelásticos son los que mejor se adaptan al cuerpo) y cuáles son sus medidas (largo, ancho y grosor).
Si aún así en casa se han animado a comprar por teléfono o Internet, recuerda que como compra a distancia, deberías tener siete 7 días para poder devolverlos sin tener que alegar nada.
Por ello, cuida mucho el embalaje del colchón cuando lo recibas por si acaso lo tienes que devolver.
10.-Garantía: Como bienes de consumo duraderos, los colchones tienen una garantía legal de dos años. Si por lo que sea tu colchón se estropea (problema de muelles, deformación, etc.) léete nuestro resumen sobre la garantía.
Y recuerda que es aconsejable cambiar de colchón cada diez años, al menos de aquel en el que duermas a diario. Aquí te damos unos Consejos de uso y conservación de un colchón una vez comprado. |