A qué cosas prestar atención al comprar un colchón

Un colchón podría definirse como un lecho rectangular, relleno de lana, pluma, espuma, muelles, látex, material viscoelástico, etc. y de tamaño proporcionado al cuerpo humano, ideado para dormir y descansar sobre él, en un principio directamente en el suelo, aunque generalmente sobre un somier.

Estas son las cosas en las que debes fijarte a la hora de elegir un colchón:

1.-Dimensiones del colchón:
Conviene respetar las medidas mínimas recomendadas, que son:

 Colchones individuales:

-ancho mínimo de 90 cm (aunque también los hay de 80 cm, 1,05 y 1,20 cm),

-el largo debe superar en 15 cm la estatura del usuario (el largo estándar es de 1,90 cm, aunque también los hay de 1,80, de 2m y superiores).

 Colchones de las camas de matrimonio:

-ancho mínimo de 135 cm (los hay también de 1,50 m, 1,60 m y de 2 m).

-grosor mínimo recomendado de 15 cm, siendo la medida más habitual de 25 cm.

2.-Firmeza del colchón:
La firmeza del colchón es la resistencia que ofrece un colchón contra la carga producida por el cuerpo humano.

 La Fundación Kovacs (organización especializada en la prevención y tratamiento del dolor de espalda) junto con el Hospital Ramón y Cajal de Madrid realizaron un estudio científico sobre el efecto de la firmeza del colchón en la evolución de esta dolencia y llegaron a la conclusión de que para reducir el dolor de espalda lo mejor es un colchón de firmeza intermedia.

Según la Fundación Kovacs, un buen colchón es el que presta apoyo a toda la columna cuando se está acostado boca arriba. Esto se comprueba acostándose boca arriba con las piernas estiradas: se debe notar que la columna lumbar está apoyada en el colchón y que no forma un arco por encima de él.

 El colchón debe ser firme y recto, no debe tener la forma de una hamaca, pero debe ser suficientemente mullido como para adaptarse a las curvas de la columna.

 Un colchón muy duro, como el suelo o una tabla, es tan perjudicial como un colchón excesivamente blando, en el que la columna “flota” sin sujeción.

 Algunos fabricantes aconsejan escoger la firmeza en función del peso del usuario. Así, recomienda un colchón blando para personas de menos de 70 kg., uno medio, hasta los 100 kg, y uno firme si se supere dicho peso.

 Los colchones de muelles son los de mayor firmeza, los de viscoelástica son intermedios y los de látex son los de menor firmeza.

3.-Adaptabilidad del colchón:
Cuando un colchón se adapta al cuerpo, la necesidad de moverse durante el descanso se reduce y así nos mantenemos más tiempo en la fase de sueño profundo y mejoramos la calidad del descanso.

 Los colchones actuales ofrecen distintas zonas de descanso que los hacen más adaptables.

 Cuantas más zonas independientes tenga el colchón, mejor. En el caso de las camas de matrimonio conviene que el colchón tenga dos zonas de descanso independientes. Los colchones de espumas de última generación (látex y viscoelástica) son los más adaptables.

4.-Higiene:
Conviene que el colchón sea transpirable ya que a lo largo de su vida útil va acumulando ácaros y bacterias.

 La mayoría de los modelos actuales incorporan materiales hipoalergénicos en las espumas de los acolchados que repelan y eliminan ácaros, bacterias y hongos.

 Algunos modelos incorporan componentes como la lavanda, que reduce el estrés.

 Los ácaros no anidan en el látex.

5.-Termosensibilidad:
Existen tejidos a los que se les aplican tratamientos para que regulen el calor corporal, es decir, para absorber el calor excesivo y liberarlo cuando hace falta.

6.-Materiales del colchón:
Los colchones más utilizados hasta ahora en España han sido los de muelles con capas de materiales amortiguadores, como el algodón o la lana, pero empiezan a cobrar protagonismo materiales novedosos como el látex y las espumas viscoelásticas.

Así pues, tenemos dónde elegir:

 los colchones de muelles y espumas de alta densidad son más firmes;

 los colchones de látex son más mullidos y transpirables, y

 los colchones viscoelásticos son los que mejor se adaptan al cuerpo

 en una liga aparte estarían las camas de agua y los colchones hinchables (estos últimos para emergencias familiares en casa)

7.-Asas del colchón:
Es imprescindible que el colchón disponga de asas que permitan girarlos cada tres meses y trasladar el colchón con facilidad.

Puedes leer Tipos de colchones en el mercado, para conocer las diferencias, ventajas e inconvenientes de cada uno de estos.


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