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Hoy en día, el agua caliente es un bien imprescindible en los hogares. El agua potable de que disponemos en casa y que calentamos para nuestra higiene personal, limpieza del hogar, cocina, etc. se denomina “agua caliente sanitaria (ACS)”.
La generación de ACS es, después de la calefacción, el segundo consumidor de energía de nuestros hogares. Un tercio de la energía consumida en una casa se emplea para calentar agua.
Aquí te damos consejos a la hora de comprar una caldera de agua caliente sanitaria.
Ventajas e inconvenientes de las calderas En las calderas, un sistema calienta agua y la acumula en un gran depósito a lo largo del día para su consumo cuando se necesite. Este sistema es apropiado para familias numerosas, cuando se hace un uso continuo a lo largo del día.
-Ventajas de las calderas:
-Es un sistema más eficiente que el sistema de producción instantánea de ACS.
-Permiten acumular un gran caudal de agua (hay depósitos de hasta 500 litros) y suministrarla a distintos puntos simultáneamente.
-Desventajas de las calderas:
-Si se mantienen conectadas se ahorra la energía del encendido y apagado, pero por lo general suponen un mayor gasto energético debido al funcionamiento continuo.
-Al agotarse el depósito hay que esperar a que toda el agua nueva alcance la temperatura adecuada.
-Ocupan más espacio.
Consejos
-Fíjate en la red de suministro de tu vivienda:
-Si no dispones de gas ciudad, no optes por el sistema de caldera o mixto. Ten en cuenta las ventajas e inconvenientes de cada uno de los sistemas (a gas, electricidad y energía solar).
Plantéate que a la larga, el mayor costo asociado al calentamiento de agua es el combustible, más que el costo del equipo y su instalación. El gas natural es la opción más económica, seguido del gas propano o GLP.
-Ten en cuenta el número de personas que van a consumir ACS para calcular el caudal requerido.
-Cada persona gasta una media de 60 litros de ACS al día. Ten en cuenta que el sistema de producción instantánea se recomienda para viviendas con pocas personas y el de acumulación (las calderas) para un uso continuo por un mayor número de personas.
-La capacidad del depósito, en los sistemas de acumulación, y también su aislamiento térmico, ya que si es deficiente, el calor se escapará y subirá el consumo energético para mantener la temperatura adecuada del agua.
-Si optas por una caldera, fíjate en su rendimiento, que en cumplimiento de las disposiciones de la directiva europea 92/42/CEE, se indica mediante una clasificación de 1 a 4 estrellas (cuanto mayor sea el número de estrellas, mejor será el rendimiento).
El Instituto para la Diversificación y el Ahorro la Energía (IDAE), organismo adscrito al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, ofrece información sobre el rendimiento energético y otras características técnicas relevantes de más de mil calderas comercializadas en España (si deseas más información, haz clic en este enlace: http://www.idae.es/Calderas/).
- Por último, te recordamos que la instalación de una caldera debe realizarla una persona autorizada y debe cumplir la reglamentación local en cuanto a la Seguridad de Instalaciones Eléctricas y Fontanería y seguir lo estipulado en el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) y el Código Técnico de la Edificación (CTE). |