|
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la calidad de vida como:
"La percepción que un individuo tiene de su lugar en la existencia, en el contexto de la cultura y del sistema de valores en los que vive y en relación con sus objetivos, sus expectativas, sus normas y sus inquietudes. Se trata de un concepto muy amplio que está influido de modo complejo por la salud física del sujeto, su estado psicológico, su nivel de independencia, sus relaciones sociales, así como su relación con los elementos esenciales de su entorno".
Para medir la calidad de vida, desde 1990 la ONU, a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), viene elaborando bienalmente un Índice de Desarrollo Humano (IDH) en el que se mide el grado de desarrollo de los países a partir de variables de desarrollo como: el nivel de vida (el salario medio, la renta per cápita, la desigualdad económica, etc.), la salud (la sanidad, la esperanza de vida, las tendencias demográficas, etc.) y la educación (la tasa de alfabetización en los distintos niveles educativos, etc.)
Entre los países que encabezan la lista en cuanto a calidad de vida en la última clasificación de la ONU (2007/2008) están Noruega, Australia e Islandia. Se encuentran a la cola Níger, Afganistán y Sierra Leona. España se mantiene en la 15ª posición de la lista de países más desarrollados.
La calidad de vida se ve afectada negativamente por acontecimientos como las crisis económicas, los conflictos armados y las epidemias.
Pero la buena noticia es que en cierta medida está en nuestras manos procurarnos una mayor calidad de vida en la sociedad actual, entre otras formas, siguiendo los consejos de consumo que damos en Consumoteca para buscar y exigir la calidad en los productos y servicios que contratemos.
Fuentes: Wikipedia |