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Los frigoríficos, congeladores y equipos de climatización, a diferencia de los hornos, lavadoras y lavavajillas, están clasificados como residuos peligrosos, por lo que han de ser gestionados en centros de tratamiento y reciclado.
Lo peligroso de estos electrodomésticos son los gases con cloro y aislantes de espuma, que causan un impacto negativo en la capa de ozono que nos protege de las radiaciones ultravioletas del sol.
Por cada aparato reciclado se evita la destrucción de siete toneladas de ozono, lo que se puede considerar una elevada contribución para evitar el grave problema atmosférico.
Tratamiento de los frigoríficos El tratamiento y reciclado de un frigorífico como residuo peligroso, requiere estas cuatro etapas:
1.-Desensamblaje de las piezas sueltas: Se retiran manualmente las piezas sueltas del interior del frigorífico, como las bandejas y cajones, así como la goma que sella la puerta. Esto permite que estos materiales no metálicos, en su mayoría plásticos, puedan ser reciclados.
2.-Extracción de gases con cloro (CFC) y aceites de circuitos: Los CFC, siglas de los compuestos clorofluorocarbonados, son productos de síntesis formados por átomos de carbono, cloro y flúor, que poseen propiedades físicas y químicas adecuadas para ser empleados en múltiples aplicaciones.
Estos gases, principales responsables del adelgazamiento de la capa de ozono, se emplean principalmente para generar frío (frigoríficos, máquinas refrigeradoras y aire acondicionado), para expandir plásticos, creando espumas de poliuretano y de poliestireno, etc.
Para extraer los CFC's contenidos en los motores de los frigoríficos, se utiliza un equipo de aspiración que conduce los CFC's extraídos a un tanque, junto con los aceites contenidos en los circuitos, extraídos también por aspiración. Para separar las fracciones de aceite y de CFC's se utiliza un proceso químico, así el aceite se separa del CFC que se almacena en una bombona que cuenta con autocontrol de llenado con una báscula incorporada. Estos subproductos son tratados posteriormente por gestores autorizados.
3.-Extracción del CFC de las espumas aislantes: Las espumas aislantes se fabrican a partir de plásticos como el poliuretano o el poliestireno, expandidos mediante compuestos CFC.
Esto hace que su extracción de las espumas una vez finalizada la vida útil del frigorífico sea más complicada, ya que se encuentra inmersa en las celdas de la masa del poliuretano. En estas espumas que recubren las paredes del frigorífico es donde se encuentran la mayor parte de los gases contaminantes, cuyo sistema de recuperación es uno de los puntos más innovadores y avanzados tecnológicamente de la instalación.
La extracción del CFC requiere de un proceso físico y químico que obtendrá el CFC licuado que se almacena en bombonas metálicas que permiten su transporte a otras industrias o gestores.
4.-Trituración de la carcasa: Se desmonta el compresor del frigorífico y el resto del electrodoméstico es conducido a un triturador. Mediante procesos físicos los materiales ferrosos, plásticos, aluminio, cobre serán separados, siendo materia prima disponible para otros procesos.
Fuente: www.andaluciapuede.org |