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Los aceites industriales usados en los coches son residuos peligrosos que pueden provocar graves daños medioambientales (en el aire, el agua y el suelo) si su gestión es inadecuada (vertido en el campo, eliminación por incineración incontrolada, etc.).
Para controlar estos riesgos, desde enero de 2007, conforme a lo dispuesto por el Real Decreto 679/2006, se creó el sistema integrado de gestión de residuos de aceites usados (SIGAUS), que se encarga de gestionar la recogida de los aceites industriales de talleres de reparación (según SIGAUS responsables del 50% de los residuos), y de las industrias.
Los peligros del aceite usado El aceite usado es peligroso debido a:
Su toxicidad
Su baja biodegradabilidad,
Su acumulación en seres vivos,
La emisión de gases peligrosos,
Su degradación química.
Estos son varios ejemplos de la capacidad de contaminación que posee el aceite lubricante usado:
Se estima que un litro de aceite usado es capaz de contaminar 1.000 m3 de agua;
La incineración inadecuada de 5 litros de aceite provocaría la contaminación del volumen de aire que respira una persona durante 3 años;
Los vertidos de aceite usado en el suelo contaminan no sólo ese suelo, sino también las aguas superficiales y subterráneas, eliminando la fertilidad de las tierras al impedir el normal desarrollo de su actividad biológica y química
Los fabricantes e importadores de aceites industriales adheridos a SIGAUS se comprometen a la correcta gestión de los aceites usados, lo que permitirá minimizar el impacto que estos residuos pueden provocar en el medio ambiente.
Financiación De acuerdo con lo previsto en el Real Decreto 679/2006, SIGAUS se financia mediante la aportación, por parte de las empresas fabricantes adheridas, de una cantidad por cada kilo de aceite industrial puesto por primera vez en el mercado nacional, cuyo importe ha sido fijado en 0,06 €/kg y que se destina, esencialmente, a financiar las actividades de recogida y gestión de los aceites usados (preferentemente mediante regeneración) compensando a los gestores de aceites usados por los déficits de explotación de las diferentes actividades de gestión que realicen.
A los consumidores nos toca pagar lo que abonan los talleres a los fabricantes de aceites de motor al SIGAUS, para su correcta gestión una vez usados. En el caso concreto de los talleres y de los concesionarios de automóviles, esta cantidad se trasladará al cliente final en la factura por la venta del aceite.
Toma una factura del último cambio de aceite y podrás leer en ella un concepto como este (revisión de la moto del que escribe):
“Ref: SIGAUS RD679/2006 Cantidad: 4,40 litros Precio: 0,06 euros IVA: 6% Total: 0,26 euros”
* Real Decreto 679/2006, de 2 de junio, por el que se regula la gestión de los aceites industriales usados
Fuente: www.sigaus.es |