Receta médica

Según el reciente Real Decreto 1718/2010*, la receta médica es el documento de carácter sanitario, normalizado y obligatorio mediante el cual los médicos, odontólogos o podólogos prescriben a los pacientes los medicamentos o productos sanitarios sujetos a prescripción médica, para su dispensación por un farmacéutico en las oficinas de farmacia y botiquines dependientes de las mismas.

La receta médica constará de dos partes: el cuerpo de la receta, destinado al farmacéutico, y la “hoja de información al paciente” (antes llamado “volante de instrucciones para el paciente”).

Emisión de recetas
Las recetas médicas, públicas o privadas, pueden emitirse:

 en soporte papel, de forma manual (manuscritas) o informatizada (por ordenador), y

  en soporte electrónico (receta electrónica).

En ambos caso, la receta se debe acompañar con una “hoja de información al paciente“, de entrega obligada al mismo, en la que se recogerá la información del tratamiento necesaria para facilitar el uso adecuado de los medicamentos o productos sanitarios prescritos.

Medicamentos con receta
La Dirección General de Farmacia y Productos Sanitarios fijará los medicamentos que hayan de dispensarse con o sin receta. Los medicamentos que se dispensen con receta se llaman también Especialidades Farmacéuticas no Publicitarias, por contraposición a las Especialidades Farmacéuticas Publicitarias (EFP), que no la requieren, y por tanto se pueden anunciar en TV o cualquier otro medio de comunicación.

Validez de la receta
En cada receta médica oficial en soporte papel se consignará obligatoriamente la fecha de prescripción. La validez de las recetas será de diez días desde esta fecha (este plazo de validez podrá ser inferior a los diez días establecidos, en el caso de medicamentos sometidos a disposiciones específicas por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad).

La ley lo dice así:

“La receta médica oficial en soporte papel es válida para una dispensación por la oficina de farmacia con un plazo máximo de diez días naturales a partir de la fecha de prescripción o, cuando conste, de la fecha prevista por el prescriptor para su dispensación. Una vez transcurrido este plazo, no podrán solicitarse ni dispensarse medicamentos ni productos sanitarios con su presentación.

En el supuesto de medicamentos o productos sanitarios sujetos a visado el plazo de validez de la receta se contará a partir de la fecha del visado”.

Y prevé situaciones particulares:

 Enfermos crónicos: “en el caso de recetas en soporte papel y para dispensaciones sucesivas de tratamientos crónicos o medicamentos de dispensación renovable será obligatoria la consignación de la fecha prevista para su dispensación, cuando se extiendan varias recetas con la misma fecha de prescripción. Además en las prescripciones correspondientes a este último supuesto, deberá constar el número de orden de dispensación de cada receta médica”.

 En el supuesto de medicamentos o productos sanitarios sujetos a visado el plazo de validez de la receta se contará a partir de la fecha del visado.

 Por las especiales características de las vacunas individualizadas antialérgicas y vacunas individualizadas bacterianas, el plazo de validez de estas recetas será de un máximo de noventa días naturales a partir de la fecha consignada.

En cualquier caso, con carácter general, el plazo máximo de duración del tratamiento que puede ser prescrito en una receta es de tres meses (aunque se podrá ampliar hasta los seis meses cuando así lo determinen las Administraciones sanitarias competentes para la prescripción a pacientes con tratamientos crónicos de medicamentos sujetos a prescripción médica de dispensación renovable, y para aquellos tratamientos que dichas Administraciones consideren necesarios para la realización de programas sanitarios específicos y en centros expresamente autorizados).

GD Star Rating
loading...
Comparte!