Un medicamento publicitario (también conocido como Especialidad Farmacéutica Publicitaria, o por sus siglas EFP), es aquel para cuya compra no es necesario ni un diagnóstico previo de un médico ni tampoco una receta médica (prescripción facultativa).
Los medicamentos publicitarios están destinados a la prevención, alivio o tratamiento de patologías que no requieren diagnóstico del médico ni prescripción y se llaman “publicitarios” porque la Ley permite que se haga de ellos publicidad directa destinada al consumidor.
Patrones de uso de medicamentos publicitarios Según el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, un 60% de la población española consume estos medicamentos que no requieren prescripción médica, la mayoría aconsejada por el farmacéutico (39%) o basándose en su experiencia personal previa (aproximadamente un 69%). |