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Los alimentos están amenazados por agentes biológicos, químicos o físicos que pueden causar un efecto perjudicial para nuestra salud al ingerirlos. De ahí la importancia de una buena conservación.
Aquí te presentamos los principales peligros de una mala congelación y te damos unos consejos de conservación a la hora de congelar alimentos:
Peligros habituales de una mala congelación -Quemaduras por congelación en la superficie de los alimentos, si se introducen en los equipos de congelación sin envasar o desprovistos de cubiertas protectoras.
-Puede producirse una considerable pérdida de calidad de los alimentos, por someterlos a oscilaciones elevadas de temperatura (descongelaciones parciales, recongelaciones,...).
-Pueden multiplicarse los microorganismos por congelarse grandes volúmenes de alimento, lo que dificulta su rápido enfriamiento.
-Puede haber alimentos con gran cantidad de microorganismos si se recongelan alimentos descongelados, o si se congelan sobrantes o alimentos en mal estado o que hayan superado su fecha de consumo.
-Pueden contaminarse los alimentos si contactan con estanterías, suelos o paredes de los equipos frigoríficos en deficiente estado de conservación e higiene.
-Pueden producirse contaminaciones cruzadas, por almacenar alimentos de distinta naturaleza sin la adecuada protección.
Consejos a la hora de congelar alimentos -Guarda siempre los alimentos en congelación provistos de envases o cubiertas protectoras.
-No congeles sobrantes ni alimentos que hayan rebasado su fecha de consumo preferente, ni recongeles alimentos que se hayan descongelado.
-Si congelas alimentos es conveniente disponer de un equipo que garantice una congelación lo más rápida posible, y anotar en los envases la fecha de congelación (electrodoméstico con un mínimo de 3 estrellas).
-Establece una adecuada rotación de los alimentos, respetando el principio de que “lo primero que entra es lo primero que sale”.
-No introduzcas alimentos aún calientes en el congelador, ya que podría elevarse la temperatura del mismo y afectar negativamente a otros alimentos. Además se pueden producir condensaciones que perjudican la correcta producción de frío.
-Haz una limpieza y desinfección periódica del frigorífico y/o el congelador y evita el acúmulo de hielo y escarcha.
-Elimina los alimentos con sus fechas de consumo rebasadas.
Fuente: Guía de prácticas correctas de higiene en la elaboración y servicio de comidas del Gobierno Balear (18 agosto 2003). |