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El cerdo ibérico es un animal rústico que alimentado en las dehesas es capaz de crear productos con una alta proporción grasa y, por tanto, sabrosos.
El cerdo ibérico se caracteriza por sus patas de caña fina, orejas caídas y hocico alargado. La característica principal de sus carnes es la infiltración grasa y el veteado, siendo éste uno de los signos distintivos de calidad.
Además, la edad y el peso de sacrificio del cerdo ibérico son superiores a los del cerdo blanco, situándose entre los 14-20 meses de edad y los 160-175 kilos de peso, frente a los 7 meses de edad y 90-100 Kg de peso de los cerdos blancos, sacrificados con mayor precocidad. |